“Una cálida navidad”

 

By: Ashley Ketchum

 

 

 

Estaba sola. Solo habían pasado tres meses desde su partida y lo extrañaba como si no hubiera estado durante años. Ni siquiera Yue ni Kero la habían logrado animar con nada, ni aún Tomoyo. Se había olvidado de hablar. Antes de irse, le había prometido llamarla, pero nada. Estaba ensimismada en sus pensamientos, cuando alguien llamó suavemente a la puerta.

 

-¿Quién?

 

-Soy yo monstruo, es hora de cenar- Era Touya, que había asomado la cabeza y observaba a su hermana, que estaba recargada contra la ventana, con expresión melancólica- si no te das prisa, Yukito acabará con todo

 

-¿Yukito está aquí?

 

-Aja… ambos están preocupados… ¿segura que te encuentras bien?... no quisiera encontrarme con que tienes alguna enfermedad contagiosa

 

-¡Que no estoy enferma!  - le gritó con una arrugita mientras Touya la veía con cara en deformet, riendose- enseguida bajo

 

-Claro- Touya salió y Sakura se levantó. Tomó el osito que estaba sobre su escritorio y lo abrazó con fuerza

 

-Shaoran…

 

En otro sitio, en casa de Eriol, este se percató de que una esencia mágica flotaba en el aire. Comenzó a buscar en toda la casa y nada. Lo que no se dio cuenta, era de que, detrás de un librero, en la estancia principal (donde tiene su sillón rojo), una tenue luz dorada salía de las esquinas, para luego desaparecer, al instante en que Eriol dejaba de sentir esa presencia.

 

-Extraño- murmuró para sí. Estaba seguro de que todas las cartas Clow estaban en poder de Sakura, así que no podía haber ninguna suelta. Pero esa presencia era de una. Sacudió un poco la cabeza y sonrió. Fuera lo que fuera, no era una presencia mala.

 

Ya de vuelta en casa de Sakura, esta se encontraba de mejor humor. Touya la había fastidiado, pero, ahora no se pudo librar del buen pisotón que le dio, cosa que le alegró un poco. Touya solo se sobaba el pie.

 

-te lo merecías- le dijo Yukito con una sonrisa

 

-Tu no la apoyes

 

-Ahhh… gracias Yukito

 

-No hay de que Sakura

 

Ahhhhhhh!... este postre esta delicioso!!!!- dijo Kero mientras engullía una enorme rebanada de pastel

 

-Me alegro que te guste, es pastel de miel- le dijo Yukito

 

-Pues está delicioso

 

-Kero tiene razón, cocinas excelentemente bien Yukito- le dijo Sakura con una sonrisa

 

-Gracias

 

-Es verdad, no como “otras” cosas que debo de comer casi a diario- respondió Touya en un tono que retaba a Sakura

 

-¡¡Hermano!!

 

-¡¡Touya!!

 

-Esta bien, está bien, no se confabulen contra mi

 

Todos comenzaron a reir. Sakura ya estaba más animada, pero aún no podía ser feliz por completo. Extrañaba mucho a Shaoran y por más que quisiera evitarlo, no podía ser completamente feliz. Shaoran por su parte, no se encontraba mejor. Había estado soñando despierto en muchas ocasiones, y, cuando iba a hablarle a Sakura, su madre le informó que por reparaciones en la casa, habían cortado el teléfono (imagen de Shaoran en deformet haciendo corajes, jejeje).

 

-¡pero tengo que hablarle a Sakura!- le había dicho a su madre

 

-Lo siento hijo, pero es así, no puedo hacer nada

 

-Se lo prometí- murmuró bajando la cabeza

 

Ni hablar. Así era.

 

Esa noche, Sakura se había asomado a la ventana, abrazando el osito. En China, Shaoran había hecho lo mismo. Ambos veían el cielo estrellado. Ambos se estaban pensando con fuerza, deseando el momento en que volvieran a estar unidos. Y sus deseos, a un mismo tiempo y sonido, se fusionaron… aquel 23 de diciembre.

 

-Desearía estar a tu lado… desearía que estuvieras aquí conmigo… quiero estar contigo

 

La pequeña nevada que había en ambos sitios, arreció incontrolable, igual que aquel simple deseo. Los corazones seguían unidos con fuerza, con esa fuerza imparable que tiene dos corazones que se piensan y se extrañan con el alma.

 

En casa de Eriol, un fuerte viento azotó la casa, rompiendo algunos cristales. Eriol se levantó asustado al oir el vidrio que caía a través de la sala. La fuerte presencia de algo mágico se sintió. Era una presencia, parecida a la de Yue, pero con la fuerza del sol. Era realmente impresionante. Eriol intentó bajar, pero el viento lo arrojó al pasillo, lejos de la sala.

 

-¡Eriol!- gritó Nakuru, al ver a su amo tendido en el suelo. Ella y Spin se sostenían del barandal y en una oportunidad, Nakuru aferró al niño contra ella.

 

En la sala, El viento se calmó, para luego arremolinarse en torno a aquel misterioso librero. La luz dorada se derramó a chorros sobre el suelo de la sala y aquel librero se hizo a un lado, para dejar al descubierto una puerta, con el círculo mágico de Clow brillando con toda su fuerza. De improviso, la puerta se abrió y de ahí salió una figura de un ave de fuego, que salía disparada hacia la luna llena, que en esos momentos brillaba majestuosa sobre Tomoeda.

 

La puerta y el librero volvieron a sus respectivos sitios, y todo quedó como si eso nunca hubiera sucedido. Nakuru, Eriol y Spin se asomaron a la sala sin creer lo sucedido.

 

-¿que fue eso?

 

Al día siguiente (día 24), Sakura se encontraba con Tomoyo, preparando lo que sería la cena navideña cuando el teléfono sonó. Tomoyo y Sakura se encogieron de hombros mientras esta última contestaba.

 

-¿Si…? Casa de la Familia Kinomoto

 

-¿Sakura?

 

Sakura se quedó echa una piedra al oír esa voz…

 

-¿Shaoran?... ¿eres tú?

 

-Si Sakura… escucha, no tengo tiempo, tengo que decirte algo muy importante- la voz de Shaoran se oía preocupada

 

-Claro… ¿Qué sucede?

 

-Una carta Clow extraña ha aparecido… es muy peligrosa, así que quiero que nos encontremos en el templo Tsukimine, hoy a eso de las 11:30… ¿de acuerdo?

 

-Si Shaoran… pero…

 

-No puedo hablar, te veré luego

 

-¡No Shaoran espera!

 

Pero ya no se oía nada. Sakura colgó el auricular mientras Tomoyo la veía preocupada. ¿Una carta Clow?... eso era muy extraño…

 

Y en China… Shaoran recibía una llamada.

 

-¿¡Pero que quieres decir con eso Sakura!?

 

-¡Tienes que venir ya, es urgente!

 

-De- de acuerdo, pero

 

-Hoy a las 11:30 en el templo Tsukimine

 

-¿Pero como podré llegar a tiempo?

 

-Utilizaré la carta del tiempo para que alcances a llegar… date prisa

 

-Esta bien

 

Colgó. Debía de ser algo realmente urgente para que lo pidiera de ese modo. En otro sitio, una sombra salía de una cabina de teléfono, guardando una carta que destellaba una leve luz dorada.

 

-Gracias Voz- murmuró- ahora… lo que necesitamos es a Tiempo… esto es divertido…

 

Aquella noche, Sakura y Tomoyo había llegado a las 11:15 al templo. Se encontraban cerca del lago, mientras esperaban. Sakura llevaba puesto un traje blanco, con telas semi-transparentes que colgaban de sus brazos. Y Tomoyo como siempre, llevaba su cámara.

 

-Es extraño ¿no lo crees Sakura?- le dijo Kero- es muy extraño que el mocoso te haya citado con tanta prisa

 

-El dijo que era algo peligroso- respondió volteando a todas partes- le dije a papá y a mi hermano que regresaríamos pronto

 

En esos momentos, Shaoran se estaba acercando. Tal parecía que si había detenido el tiempo, pero sin afectar a la gente y a los objetos, que aún se movían. Era un poder muy extraño.

 

-¡Shaoran!

 

-¡Sakura!

 

Ambos se vieron. Había pasado tanto tiempo que no se detuvieron y se abrazaron con fuerza.

 

-¡Shaoran… creí que no vendrías!

 

-¡¿Y porqué pensaste eso?!

 

-¿Y la carta Clow… de que se trata?

 

-¿La carta Clow?... pero… si tu fuiste la que me habló para decirme sobre esa carta

 

-¿Yo?... pero ni siquiera llamé, tu me hablaste

 

-No, te equivocas yo no te llamé

 

Ambos voltearon a todas partes. La fuerza de la carta Clow se había vuelto a sentir, pero ahora con más fuerza.

 

-Es la carta Clow- dijo Shaoran serio.

 

Pero en eso, la presencia cambió. Era una presencia que les daba tranquilidad a ambos. Una nevada comenzó a caer, pero no era una nieve fría… era una nieve cálida, que brillaba al tocarlos. Sakura y Shaoran se abrazaban sonriendo mientras la nieve caía alrededor de ellos… pero no era solo nieve, sino pequeñas luces que parecían de fuego, que al caer en la nieve, formaban delicadas flores de cristal. A lo lejos, Tomoyo filmaba con una enorme sonrisa y Kero también los veía.

 

-No sé que haya sido… pero me alegro que haya sucedido- dijo Kero

 

-Si

 

A través de la noche, el sonido de campanas indicaban la llegada de la navidad. Shaoran y Sakura se vieron con una enorme sonrisa.

 

-Feliz navidad Sakura

 

-Feliz navidad Shaoran

 

Los pequeños copos de nieve comenzaron a brillar iluminando alrededor de ellos.

 

-¿Y la carta?- preguntó de pronto Sakura

 

-La volveremos a ver- le dijo Shaoran- todo esto es obra suya, no es una carta mala… la volveremos a ver… esto lo hizo para que estuviéramos juntos… y se lo agradezco

 

-Yo también

 

En casa de Eriol, este veía con una enorme sonrisa la nieve que caía.

 

-Gracias por hacerla feliz…- por fin había reconocido la presencia- gracias Jackie

 

En un árbol, desde donde se veían Sakura y Shaoran que estaban felices, un ángel dorado, con alas de fuego, se encontraba recargado y sonreía al ver felices a ambos niños.

 

-Feliz navidad Ama Sakura- dijo.

 

Observó al cielo mientras aquella cálida nieve cubría Tomoeda.

 

 

 

Uff… POR FIN… CREÍ QUE NUNCA ACABARÍA… LAS HISTORIAS CORTAS NO SON MI ESPECIALIDAD.

 

Y…….. LES GUSTÓ?

ESPERO QUE SI Y SI NO… PUES, QUE LES DIGO, NO TENGO NADA EN MI DEFENSA.

^-^¡

 

EN FIN… DUDAS, QUEJAS, COMENTARIOS A: cyntella_dojokodome@hotmail.com

 

ME DESPIDO CON UN ¡ARIGITTZU!

 

ASHLEY KETCHUM


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