| Sin Titulo |

 

Había una vez una niña que se llamaba Sakura. Ella se ponía triste en Navidad, pero un día de invierno le paso algo que la hizo cambiar de parecer.

 

Cuando ella se despertó a las 8:30hs miro por la ventana y vio un gran pájaro azul posado sobre un árbol, era realmente mágico y Sakura quedó deslumbrada con su apariencia. Decidió salir al patio para verlo  mas de cerca pero el ave se fue volando. Lamentablemente ella  no sabía a donde se había ido  y siguió el camino hacia el colegio.

 

Todos sus amigos habían faltado, solo Tomoyo y Shaoran estaban presentes, ellos entendían la razón de porque casi todos estaban ausentes pero no pensaban contarle el secreto a Sakura . Los compañeros sabían que a ella no le gustaba la Navidad porque casi siempre la festejaba solamente con su hermano porque su papá viajaba, entonces habían decidido organizar la fiesta de la Navidad para darle una sorpresa y darles su cariño.

 

Después de saludar a Sakura, Tomoyo le entrega una  tarjeta que decía: “Hola Sakura, te invito a mi casa el 24 de diciembre por la tarde, para compartir un rato conmigo” Tomoyo.

Y sin darle explicaciones se retira. Sakura quedó muy pensativa y no paraba de pensar lo raro del comportamiento de su amiga.

 

Al día siguiente, cuando Sakura llega a la casa de su compañera la encuentra toda decorada con luces, un gran árbol de Navidad  se ubicaba en la entrada y sus luces iluminaban un hermoso pesebre que yacía a sus pies. Tomoyo, Shaoran y sus amigos la estaban esperando con una mesa llena de pan dulce, turrones, almendras, nueces y caramelos, en el medio de tantas cosas ricas había un gran pavo cocinado por la mamá de Tomoyo y en otra mesa mas alejada se hallaba una pila de obsequios. Sakura estaba  feliz por festejar la nochebuena junto a al gente que quería, pero faltaba su familia y su alegría no era completa, pero cuando estaban por sentarse a cenar, alguien toca a la puerta. Era su padre y hermano que ya sabían de esta gran sorpresa, Sakura se emocionó al verlos, ahora si que podía sentirse dichosa.

Luego empezaron a contar cuentos de navidad, Sakura tenia vergüenza de contar la suya pero después de un rato se     animó y atropellando a todos empezó a contar su historia. Su padre le dio el mejor regalo de todos que era aquel pájaro azul que había visto por la ventana. Sakura no sabía  porque le daba esa ave. El padre le dijo que él era especial porque le había salvado la vida cuando era pequeño. Es algo así como un “ángel guardián” y que siempre va a estar para cuidarte le dijo su papá

Sakura después de ese día  festejó todas las Navidades con ganas y con entusiasmo. 

 

                                                 POR:  FLORENCIA DE MARCHI

 

                                                           E-MAIL:alvarezbaron@hotmail.com                 

     

 


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