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Título: Mi príncipe
especial
Autor: chibineko
Nota1: Los personajes de esta historia pertenecientes a la serie "Card
Captor Sakura" pertenecen al grupo CLAMP y Kodokawa Shoten.
Capítulo II: ¿Sabías que era un libro?
Adrastea seguía en su camino apurado hacia al parecer un destino que ella conocía
bastante bien; al contrario de Sakura, quien se encontraba completamente perdida
y no tenía más opción que seguir a la huraña gatita. Las horas pasaban y el
sol comenzaba a descender, al tiempo que su estómago comenzaba a pedir algo de
comer... de verdad que tenía hambre, ¿cuánto llevaba sin comer?, quizás unas
cinco horas o más, y la hora del almuerzo definitivamente ya había pasado hacía
mucho tiempo, así que teniendo en cuenta que era un caso de necesidad extrema
se decidió a preguntarle a Adrastea si ella sabía de algo que pudiesen comer
en ese lugar.
"Emmm, disculpa Adrastea, pero, por si acaso, ¿No hay nada que podamos
comer por aquí?"
Adrastea ni siquiera se limitó a mirar a la pequeña niña que le acompañaba,
solo se limitó a responder sin siquiera parar su marcha que si no fuera por su
interrupción hubiese llegado a la mesa del banquete a tiempo, que todo era la
culpa de ella por aparecerse de esa manera, y tras estas raras y nada amigables
palabras la gatita dio por terminada la conversación y a Sakura no le quedo más
remedio que seguir a Adrastea mientras que su estómago le incriminaba el hecho
de no haber comido lo suficiente durante la mañana.
La noche se presentaba bastante fría, y Sakura agradecía el hecho de tener por
lo menos el abrigo del colegio, pues de lo contrario estaba segura que se
hubiese muerto de frío. Habían pasado ya varias horas desde que le preguntara
a Adrastea por la comida y Sakura calculaba ya casi media noche... "Todos
deben de estar muy preocupados por mi ahora; ¿que haré?"- se pregunta con
tristeza mientras que se frota las manos una contra otra para provocarse un poco
de calor a si misma. En ese momento notó que su pequeña guía esta justo
delante de ella, sentada y mirándola con un gesto algo fastidiado, que por
alguna razón le recordó de pronto a Yue, a la vez que cuando llegó la pequeña
Sakura se paró de nuevo y dijo sin muchas ganas...
"Ya no podremos continuar más por esta noche, con suerte llegamos a uno de
los refugios, aquí podremos dormir sin que nada suceda hasta mañana. Acomódate
como puedas"- y tras estas, nuevamente, breves palabras, la pequeña gatita
se acurrucó en un rincón solitario y se dispuso a dormir casi de inmediato
ante la interrogante mirada de Sakura, quien obviamente no obtendría más
respuestas, por no decir que ninguna hasta ese momento.
********************
Era el tercer día que Sakura llevaba en ese extraño lugar, y hasta ese momento
no había obtenido casi ninguna respuesta acerca de lo que estaba sucediendo,
puesto que Adrastea solo le hablaba para apurarla en su paso, indicarle donde
pasar la noche, o decirle que frutos eran los que podía comer y cuales no, ya
que era eso de lo que se había alimentado exclusivamente, de pequeños frutos
morados que ni siquiera sabía lo que eran, y que no sabían muy bien que
digamos... como extrañaba la comida de su papá... T_T..., y fue en ese momento
que vio a lo lejos el final del desierto por el cual habían estado caminando y
el inicio de un extraño bosque de árboles de hojas color celeste pastel y
flores rojas y naranjas que más daban la impresión de ser pequeñas llamas de
fuego perdidas en las copas de esos árboles; también vio para su completa
impresión un lago de aguas verdes que estaba entre los límites de uno y otro
ambiente, pero que solo parecía alimentar al bosque, aunque lo más resaltante
acerca de este era que también parecía alimentar a una cascada, que caía al
revés, teniendo como destino final una gran nube plateada en el cielo... todo
muy raro en verdad.
Sakura estaba lista para soltarle una gran sarta de preguntas a la pequeña
Adrastea, cuando al dirigir su vista hacia esta pudo observar por primera vez
desde que la conoció algo que podría definirse como una ligera sonrisa
saliendo de sus felinos labios, así como unas lucesitas de emoción en su
mirada; y antes de que pudiese siquiera hacer una pregunta, la pequeña gatita
de pronto apuró el paso a la vez que comenzó a gritar por sobre si misma a
Sakura...
"¡Apúrate!, ¡ahora si que podremos comer bien si es que nos apuramos un
poco!".
Bueno, no hace falta decir que Sakura aún era un mar de dudas y preguntas sin
responder; pero ante la perspectiva de una buena comida la niña abandonó de
momento todas sus interrogantes y se limitó a seguir a la pequeña felina hacia
donde parecía saber muy bien que encontraría una buena comida.... pero ¿cómo?.
Luego de haber andado a un paso apurado durante aproximadamente unos 10 minutos,
Sakura pudo sentir el ambiente inundarse con el deliciosos aroma de comida
preparada...¡No podía creerlo!... Tras las indicaciones de su guía, ambas se
acercaron sigilosamente hacia un claro que se podía ver entre los árboles, a
medida que el aroma de la comida se hacía cada vez más fuerte, y a Sakura
comenzaba a gruñirle el estómago con violencia. Luego de unos momentos Sakura
vio algo que la dejó estupefacta; en medio del claro habían 6 individuos
bastante grandes y ataviados con extrañas armaduras al mejor estilo chino; que
estaban fastuosamente sentados alrededor de una mesa donde podía verse un gran
banquete compuesto de varios extraños platos de comida humeante... ¡en medio
de la nada!.
"Manténte con la cabeza gacha hasta que escuches que te grito, entonces
saca todo lo que puedas cargar contigo y corre lo más rápido que puedas. Después
de todo creo que si podrías serme útil."- dijo la gatita de manera rápida
y concisa; y antes de que Sakura pudiese replicar algo de lo que estaba
sucediendo, Adrastea desapareció en medio de unos arbustos de hojas negras con
extraños bordes azules, y entonces no le quedó más que esperar.
Sakura se mantuvo tal y como le dijo Adrastea, y luego de unos cinco minutos un
gran alboroto se formó en el claro al momento de que una extraña manada de
animales parecidos a lagartijas, pero con el tamaño de ovejas grandes, y de
colores bastante vivos, pasaron haciendo un gran escándalo; a la vez que los 6
guerreros se levantaron furiosos y se marcharon persiguiendo a estos animales.
Unos momentos después Sakura escuchó la vocecita chillona de Adrastea llamándola
y acudió de manera rápida hasta la mesa del banquete.
"¡Rápido, saca todo lo que puedas!"- dijo con impaciencia la gatita-
"Ellos no tardaran mucho en volver".
Sakura tomó todo lo que pudo y se lo acomodó como mejor pudo entre los brazos,
antes de salir corriendo del lugar con Adrastea pisándole los talones. Ambas
corrieron un buen trecho antes de detenerse en otro claro ya bastante alejado de
donde estaba el banquete de los guerreros; y luego de tomar algo de aire Sakura
se percató de que había un pequeño riachuelo de aguas rosadas corriendo justo
a un costado de ellas. Adrastea se acomodó plácidamente a un costado del
riachuelo al tiempo que dejaba en el suelo una pieza de carne que había llevado
consigo a rastras por todo el camino, para poder remojarse un poco las patitas y
así refrescarse. Sakura notó lo sucia que estaba la carne de Adrastea debido a
la manera en la que habían salido, así que mientras que Adrastea se lavaba un
poco ella tomó la pieza de carne para enjuagarla un poco en la corriente
cercana a ellas.
"¡Oye!"- protestó Adrastea de manera enérgica y con indicios de
lagrimitas en sus ojos- "Eso es mío; no es justo que tu te lo
lleves".- dijo Adrastea ya al borde del llanto- "Me costo mucho
conseguirlo".
Sakura miró a Adrastea con asombro y un poco de culpa.
"L-lo siento, no pensaba llevármelo ni nada parecido; pero esta demasiado
sucio para que lo comas así, por lo que pensé que debería lavarlo un poco
antes de que te lo comieras, por que te puedes enfermar de lo contrario. En
serio, no voy a hacer nada malo; es más, yo traje mucho conmigo, y estaba
pensando en darte una parte a ti... ¿Te gustaría?".
Adrastea miró con incredulidad durante un momento a Sakura, y luego vio la
pieza que había traído consigo y se dio cuenta de lo Sakura decía era cierto.
Luego desvió la vista hacia todo lo que Sakura había dejado a un lado sobre
unas hojas que juntó para que la comida no se ensuciara y tras desviar
nuevamente la mirada un poco apenada, y moviendo una patita de forma juguetona
sobre la tierra preguntó..."¿En serio me darías lo que yo
quisiera?"
Sakura asintió enérgica y alegremente por toda respuesta, con lo que tras un
brillito de felicidad en los ojitos rosados de Adrastea, ella vio con ansiedad
una de las carnes y le preguntó a Sakura si le podía dar de aquella.
"Claro, come todo lo que quieras"
Y tras estas palabras ambas se pusieron a comer de lo que habían conseguido;
pero tras el primer bocado Sakura prácticamente se abalanzó sobre lasa aguas
del riachuelo a beber un poco... la comida estaba demasiado sazonada.
"¿Qué te pasa?".
"Es que eso está muy picante... casi me atraganto; creo que lavaré un
poco la comida antes de comerla para quitarle el sabor picante... lo malo es que
también va a perder el buen sabor T_T"
"¿No te gusta?, ¡Pero si la comida condimentada es lo mejor!. ¡La comida
condimentada es lo que más me gusta en tooooodoooo el mundo...EN ESPECIAL SI ES
PESCADO!!!!"
Sakura miró a Adrastea con escepticismo, a la vez que una gran gota se dejaba
ver en su cabeza...* A Kero le gusta lo dulce, a Spinnel le gusta lo amargo.....
y a Adrastea le gusta lo condimentado, en especial el pescado condimentado...
^_^v... sería muy gracioso que los tres se sentaran un día a comer juntos....
pero claro que eso no podía ser, pues si ella estaba perfectamente consciente
de algo era de que estaba dentro de ese extraño libro de pasta marrón, y lo más
probable era que la gatita fuera solo un personaje más de esa obra*.
Luego de la comida ambas se sentaron una junto a la otra para relajarse un rato
antes de continuar con su marcha; aunque era obvio que la pobre Sakura aún no
tenía idea de adonde se dirigían, entonces se recordó de una duda que apareció
en su mente cuando divisaron el banquete de los guerreros, una pregunta que
Sakura quiso hacerle en ese momento a Adrastea, pero que con el movimiento del
momento había dejado pasar de largo; pero que acababa de recordar y simplemente
se le ocurrió formularle en ese momento a su compañera temporal de viaje.
"Oye Adrastea; ¿Cómo es que supiste donde encontraríamos la comida, y
los refugios, y que camino seguir... y todas esas cosas?"
Adrastea se encontraba algo distraída en ese momento, y comenzó a responder
casi como por un impulso..."Pues porque es parte de la hist..."- pero
en ese momento se dio cuenta de lo que estaba a punto de decir, y se tapó el
hociquito con una patita.
Sakura miró a Adrastea con sorpresa; y justo cuando la gatita estaba a punto de
decir algo mientras que lucia bastante preocupada, Sakura preguntó con una
expresión de total asombro.
"¿Entonces sabes que estamos dentro de un libro?"
Fue entonces ese el turno de que Adrastea se mostrara asombrada, y durante unos
segundos pareció estar tratando de digerir la noticia.
"¿Qu- quién eres tú?, no se supone que nadie en el libro sepa que se
trata de una historia... ¿quién eres tú?, ¿de donde saliste?"
*********************
"... y entonces fui envuelta por una luz, y lo siguiente que paso fue que
tu me gritaste algo y luego estaba sobre el suelo contigo en mi espalda"
Adrastea se quedó tan quieta como lo había estado durante todo el relato que
hiciera Sakura acerca de cómo había llegado al interior del libro; no había
movido siquiera un músculo desde el momento en que empezó a oír a Sakura.
Luego de que Sakura terminó Adrastea siguió quieta en su sitio mirando hacia
el vacío; y justo cuando Sakura comenzó a preocuparse por que alguna cosa
pudiese haberle sucedido a la gatita, esta dijo con tristeza y seriedad.
"No se suponía que el libro atrapara a nadie más, es un castigo solo para
mi"
Sakura se sorprendió sobremanera al escuchar estas palabras.
"¿Castigo?, ¿por qué?"
"Porque a mi ama no le gustó algo que le dije una vez."
Sakura miró preocupada a la gatita al tiempo que preguntaba...
"¿Pero quien sería capaz de castigar a alguien solo por que dijo algo que
no le gustó?. Eso si que es cruel. ¿Qué fue lo que pasó?".
Adrastea miró un rato a Sakura y luego dio media vuelta sobre su sitio al
tiempo que le decía a la niña que ya se habían retrasado mucho y que era
tiempo de continuar con su marcha. Sakura miró con tristeza a Adrastea y la
siguió, la conversación se había terminado allí. Luego de ese incidente
ambas continuaron caminando hasta que la noche desplegó su manto de estrellas
sobre sus cabezas.
Al principio de la noche ambas siguieron caminando en silencio, y Sakura pudo
notar que la temperatura entre el día y la noche en el bosque cambiaba de
manera menos drástica que en el desierto; y hubiesen seguido caminando de
manera apacible durante el resto de la noche si de repente no hubiese estallado
una fuerte lluvia seguida de una gran tormenta que comenzó a azotar los árboles
sin piedad.
En medio de la tormenta Adrastea guió a Sakura hasta un gran árbol con el
tronco hueco; tras lo cual ambas se metieron.
Luego de que ambas se refugiaron, Adrastea comenzó a caminar en círculos
dentro del pequeño espacio en el que estaban, cuando de pronto unos rayos
negros, seguido de fuertes truenos hicieron que la gatita se tapara la cabeza
con sus pequeñas patitas; al tiempo que temblaba sin ningún control.
"Tranquila"- le susurró Sakura a la pequeña para tranquilizarla;
pero ante una nueva aparición de esos extraños rayos negros Sakura lanzó un
gran grito y tomó a Adrastea entre sus brazos para luego apretarla fuertemente.
Luego de dejar de temblar, Sakura levantó la cabeza solo para encontrarse con
los ojos interrogantes de Adrastea por su extraña acción, a lo que ella solo
atinó a responder: "Lo siento... creo que soy una niña demasiado cobarde
para estas cosas ^_^v."- pero tras una nueva aparición de los rayos negros
ambas terminaron abrazándose fuertemente, tras lo cual se quedaron así y no
dieron señales de querer separase.
Luego de un buen rato de que ninguna de las dos dijera palabra alguna, Sakura
pudo oír a Adrastea decir muy bajito... "Si los rayos te tocan sientes
primero un gran dolor que te comienza en el estómago y luego va para el resto
de tu cuerpo, y luego explotas en mil pedazos, tan pequeñitos que de seguro
nadie los podría encontrar aunque los buscaran muy bien."
Sakura miró a la gatita asustada por lo que esta acababa de decir, y con voz
temblorosa le pregunto... "¿Y tu como lo sabes?".
"Porque llevo mucho tiempo en este libro; y no importa lo que haga no puedo
librarme de él... ni siquiera la muerte puede librarme de él... cada vez que
he muerto la historia ha vuelto a comenzar una y otra vez para mi... solo si la
termino correctamente hasta el final la maldición se romperá... pero eso nunca
sucederá porque no soy lo suficientemente fuerte, y siempre muero antes de
terminar el final... solo que cada vez que comienzo la historia puedo recordar
todo lo que hice en la historia anterior, y todas las anteriores también... y
puedo recordar cada sentimiento, cada alegría y cada dolor... y también la
forma en que morí y lo que sentí en ese momento... puedo recordarlo
todo".- terminó de decir la gatita con lagrimas saliendo de sus ojos.
Sakura no podía creer lo que Adrastea decía; el tan solo saberlo le producía
una enorme pena, y sin poder evitarlo comenzó a llorar por el cruel destino de
su pequeña nueva amiga; y al momento que trataba de simular una sonrisa, dijo
animando a la gatita..."No te preocupes, ya verás que ahora que estas
conmigo las dos vamos a terminar el cuento, y entonces ambas podremos salir de
aquí... y sabes que más, una vez que lo hagamos te llevaré conmigo a vivir a
mi casa y le pediré a mi papá que prepare deliciosos platillos condimentados
para ti, porque él es un muy buen cocinero, y toda la comida que prepara es
siempre muy buena; de seguro que lo que más te gustará es su curry, prepara
uno muy, muy rico".
"¿Hablas... hablas en serio?"- preguntó Adrastea sin poder creer lo
que había oído.
"¡Claro que si!, después de todo yo no dejo nunca que mis amigas estén
tristes; y tu y yo somos buenas amigas".
"Amigas..."
Sakura asintió ante lo que Adrastea había murmurado casi como una pregunta
para si misma, y parecía que la gatita estaba a punto de decir algo cuando un
rayo cayó muy cerca de la entrada del agujero, haciendo que ambas se abrazaran
fuerte de nuevo.
"Ya no te asustes, vas a ver que ninguno de esos rayos nos va a alcanzar.
¿Te gustaría que te cante una canción?"
"¿Una canción?"
"Bueno, no soy tan buena como mi amiga Tomoyo, pero hay una canción muy
bonita en la radio y que me gusta mucho; y si quieres puedo cantarla para ti, se
llama Honey"
Sakura estrechó a Adrastea de manera gentil contra su pecho con un brazo,
mientras que con la mano libre le acariciaba de manera delicada el pelaje, y
entonces le comenzó a cantar la canción de la mejor manera que pudo.
"Cantas... muy bonito"- murmuró Adrastea al tiempo que empezó a
dormirse, y entonces vino a su mente el pensamiento de que esta era la primera
vez en mucho tiempo en que alguien la trataba con tanto cariño...no... era la
primera vez en toda su existencia, y en cualquiera de sus vidas, que alguien la
trataba tan bien; y quiso decírselo a Sakura, pero no pudo puesto que el sueño
la venció, y tuvo esa noche los sueños más dulces y tranquilos que jamás
hubiese podido imaginarse que soñaría.
*******************
Tiempo presente en Tomoeda.
Yukito se acercó a Touya con un rostro acongojado.
"Touya, lo siento..... solo tenían de manzana, los pasteles de durazno se
acabaron"
"Cielos Yuki, eres la única persona que se tomaría el sabor de un pastel
tan en serio...¡Solo te dije de durazno por decir un sabor!, el de manzana
también esta bien. -_-v"
"¿En serio?... ay!, que bueno... entonces toma, el tuyo es el último que
me falta entregar... bueno, y el de Sakura también, pero no la vi en su sección
del almacén."
"¿Ese monstruo todavía no ha regresado?, hmmm, eso es preocupante."
"No, yo no dije eso... dije que no la vi, pero creo que si regresó, porque
cuando pase por su estante vi que habían mas libros que cuando me fui a
comprar... creo que vino un ratito y volvió a salir, tal vez esta haciendo
alguna cosa... o buscando alguna información en algún libro."
".............+_+... Dudo mucho que este buscando algo en algún libro...
pero si dices que esta arreglando los libros de a pocos supongo que esta bien,
después de todo no es su trabajo"
"Bueno, entonces yo regreso a mi estante, pero por si acaso guardale a
Sakura lo que le traje, no vaya a ser que me de hambre ^_^v"
"Lo que tu digas Yuki"
Touya miró hacia donde se suponía que estaría su hermana, pero luego de un
rato de concentrarse no sintió nada.
*De seguro que ese monstruo esta por allí perdida por la biblioteca... mejor la
dejo así y la busco cuando termine, así me libro de problemas... ella es un imán
para los problemas*- y tras estos pensamientos y una pequeña sonrisita Touya
continuó con su trabajo sin darle mayor importancia al asunto.
Fin del segundo capítulo
Notas de la autora
Bueno, aquí se termina el segundo capítulo; y como dije algo especial está
comenzando a nacer entre Sakura y Adrastea. Por otro lado, y como se siguen
dando cuenta, nadie se a percatado de la desaparición de Sakura; es más, todo
parece ser perfectamente arreglado para que eso siga pasando desapercibido.
En fin, en el siguiente capítulo Eriol comenzará a pensar en ciertos asuntos
referentes a sus actuales sentimientos. Mientras que dentro del libro, Adrastea
comenzará a develarle a Sakura algunas cosillas interesante acerca de su vida,
y acerca del motivo por el cual ella terminó con tamaño castigo encima, lo
cual hará que Sakura se sienta realmente mucho, pero mucho más identificada
con el asunto... y tiene que ver con más que el hecho de ser su amiga, créanme.
Por otra parte, la canción "Honey" es en realidad el segundo ending
de la serie de Card Captor Sakura.
Bueno, ahora si esta escritora felina se despide con un gran bechito felino para
todos; hasta el próximo capítulo, y recuerden que cualquier comentario o
sugerencia será bien recibido a chibineko_7@hotmail.com.
chibineko =^.~=