Título: Mi príncipe especial

Autor: chibineko

Nota: Los personajes de esta historia pertenecientes a la serie "Card Captor Sakura" pertenecen al grupo CLAMP y Kodokawa Shoten.

Capítulo V: ¡Mi príncipe!

"¡Touya!"

"¡Donde!"

El par de figuras corrieron a través de los pasillos hasta que llegaron nuevamente al lugar al que habían estado trabajando durante toda la tarde.

"Ya lo ves Touya, no tenías de que preocuparte. Sakura está aquí tranquilamente dormida. De seguro que estuvo paseando y regresando para ordenar los libros y distraerse un poco; y cuando se aburrió de caminar regresó aquí a esperarnos. Me pregunto desde cuando habrá estado aquí dormida la pobrecita, debe de tener frío"- terminó de decir de manera alegre Yukito al tiempo que se sacaba el saco y lo ponía encima de Sakura, quien estaba bien dormida y acurrucada sobre su propio sitio, justo delante del librero que se suponía debía de arreglar durante el transcurso de la tarde... y que por cierto estaba completamente listo.

Touya miró a su hermana dormir, e internamente sintió un gran alivio. Había estado preocupado durante toda la tarde, pues no la había visto ni oído, a pesar de que cada vez que iba a donde se suponía que ella estaba y no la encontraba, veía una parte más del trabajo de Sakura hecho. Aparte, no había sentido ningún peligro rondar a la pequeña; era cierto que había perdido sus poderes hacía ya un año y un poco más, pero había sido lo suficientemente testarudo como para no aceptar el ya no poder cuidar a su hermana, y con un gran esfuerzo había logrado volver a conectar un pequeño lazo psíquico con la pequeña, aún cuando esto le exigía un gran esfuerzo mental que lo dejaba por completo agotado. El joven aparto estos pensamientos de su mente sacudiendo un poco la cabeza, al tiempo que volvía a repetir con tanto cariño, bien oculto, aquella frase que nunca se separaría de la imagen de su pequeña hermana cada vez que la pensara.... "Es un monstruo"-; tras lo cual cargo a Sakura, y se sorprendió al sentirla un poco, ligeramente, más pesada que de costumbre... *debe de ser por que estoy cansado*, se dijo a si mismo.

"Voy a avisarle a los demás que ya la encontramos"- avisó con entusiasmo Yukito; pero entonces miró el librero en el que había estado trabajando Sakura, y parpadeando se quedó parado en su propio sitio.

"¿Y ahora que te sucede Yuki?" - preguntó Touya al ver la expresión del chico de ojos dorados.

"Es que... cuando vi por última vez el librero... no sobraba ningún espacio entre los libros, pero ... ahora sobra uno"- dijo señalando el librero con su expresión en deformet de 'no entiendo'.

Touya miró a Yukito y luego al librero, con su típica expresión de fastidio ahora pintada en el rostro; para luego decir con sarcasmo "De seguro vino un ratón con tu apetito y se comió un libro completo.... Ya olvídate de eso y vámonos, que tenemos que terminar el trabajo esta noche"

Yukito miró una vez más el librero y preguntó con inocencia "¿En serio crees que haya un ratón así?, en ese caso deberíamos avisarle al encargado porque...."

"Ay, Yuki; ya cállate"

Yukito sonrió ante el mal humor que ya tan bien conocía en Touya, tras lo cual cambiando de tema preguntó: "¿ En serio estará bien que vaya a tu casa a hacer el trabajo?, mira que Sakura no llegó a tiempo, así que no le pudiste avisar a tu papá que hoy iría a tu casa"

"No creo que ya haya problema, además mi papá nunca te cerrará las puerta, así que al final no tiene tanta importancia; sabes bien que eras como de la familia. Además, ¿qué no ibas a avisarle a todos esos mocosos que ya la encontramos?"

"AH!, ¡Es cierto!"- y tras esto Yukito se fue corriendo a avisarle al resto la buena noticia.

***************

Luego de que cerrar bien la biblioteca, y de que todos se fueran a sus respectivas casas, en especial el odioso mocoso chino, quien había insistido en querer acompañarlos hasta dejar a Sakura en su casa (para completo hígado de Touya, lo bueno era que Yukito lo convenció de lo contrario); los dos jóvenes y la pequeña por fin habían llegado a la residencia Kinomoto.

"¡Ya estamos en casa!"- anunció Touya con voz cansada; puesto que lo estaba luego de haber cargado a Sakura en brazos durante todo el camino.

"Bienvenidos"- sonó la voz de Fujitaka Kinomoto; quien salió rápidamente al encuentro de los recién llegados.- "Ah!, Yukito; ¿vienes a quedarte esta noche?"

"Buenas noches señor Kinomoto; si, vengo a quedarme esta noche, espero que no le incomode".

"Como se te ocurre; tu siempre eres bienvenido a nuestra casa. Y si tienes hambre, hay una cena esperando por ustedes; tal vez no sea mucho, pero como siempre alcanza para todos"

"¡Muchas gracias señor Kinomoto!. Apuesto a que debe ser una comida deliciosa"

Fujitaka Kinomoto asintió, y entonces notó que Touya llevaba a la pequeña Sakura en brazos.

"¿Qué le sucedió a Sakura hijo?"

"Nada, no te preocupes; solo se quedo dormida. Voy a llevarla arriba para acostarla"- y luego mirando a su mejor amigo dijo- "Tu ve sirviéndote algo de comer, y algo para mi también, que bajo enseguida"- y tras estas palabras fue escaleras arriba, directo a la habitación de Sakura.

Una vez que llegó a la habitación e ingresó a esta, dijo con su tono nuevamente fastidiado.

"Oye!, peluche; se que estas por allí, así que sal de una vez y ayúdame un poco, ¿quieres?"

Entonces una sombrita cruzó por delante de los ojos de Touya, dirigiéndose directamente al interruptor de luz de la habitación; tras lo cual la habitación se iluminó, y la furibunda figurilla del diminuto guardián de las Sakura Card's apareció delante del muchacho.

"¡OYE!, ¿A quien llamaste peluche?, ¡Para tu información yo soy la gran bestia del sello!, ¡EL GRAN KERBEROS!"

"Si, si; como sea, vamos peluche, ayúdame con Sakura, que tengo que cambiarla para meterla a la cama"

"¡Que no soy un pel...!, Eh?, ¿Sakurita?, ¿Qué le paso?"

"¿Qué no ves que se quedó dormida?, vamos, has algo útil y pásame su pijama"

Kero hizo lo que Touya le pidió, y luego ambos trataron de cambiar a Sakura; pero la niña seguía bien acurrucada, y no despegaba los brazos de su pecho por ningún motivo.

"Pero que monstruo tan pesado; ¿cómo se supone que la voy a cambiar si no se deja?"

Kero puso entonces su carita pensativa; y luego con expresión triunfante voló hasta el cajón donde se encontraban las Sakura Card's, tras lo cual Touya escuchó unos cuchicheos, donde pudo distinguir las frases 'por favor' y 'gracias', y luego de esto vio a Sakura volar sobre la cama, tras lo cual tanto la ropa que tenía puesta como la pijama que Touya tenía en las manos comenzaron a brillar; y luego de un rato la pijama la tenía puesta Sakura y el uniforme estaba en brazos de Touya.

Kero entonces miró a Touya triunfante, tras lo cual anuncio: "Por supuesto, gracias a mi gran inteligencia y a que soy el guardián de las Sakura Card's, con un poco de ayuda de las cartas Windy, Change, y la traviesa carta del cambio de lugar Move; yo Kerberos he solucionado el problema... jojojo "

Touya solo se limitó a mirar al 'peluche' con una gran gota sobre la cabeza, tras lo cual con un 'Si tu lo dices', dejó al pequeño Kero a solas en la habitación.

"Rayos!, yo no se como es que Sakura tiene un hermano tan fastidioso; si no fuera por que se que al final él también la quiere hace rato que le habría dado una buena lección."- y tras estos razonamientos, Kero apagó la luz de la habitación, le dio un besito en la frente a Sakura, y se metió a su habitación-cajón a dormir en su propia cama.

**************

Unos labios dibujaron una sonrisa, mientras que los ojos pertenecientes al mismo dueño de aquella sonrisa observaba con interés las escenas que se daban en la habitación de Touya Kinomoto a través del misterioso espejo mágico.

"Creo que es momento de una jugada más"- dijo con voz juguetona el ser que se encontraba observando aquello.

**************

"Touya; de verdad que se te ve cansado, tal vez deberías de dormir un poco mientras que voy avanzando con el trabajo que nos dejaron"

Yukito miraba a Touya con preocupación; sabía que desde el día que perdiera sus poderes, Touya había estado haciendo un gran esfuerzo de alguna clase para poder seguir velando por Sakura, pues a pesar de que sabía tan bien como el propio Yukito que ahora había más de una persona velando por ella, para Touya eso jamás sería suficiente.

"No sé de que hablas, yo me encuentro perfectamente bien. Ya deja de decir tantas tonterías y comencemos; cuanto antes, más rápido vamos a terminar" - Touya de verdad que estaba de mal humor esa noche, o por lo menos pretendía estarlo, no quería que Yukito se preocupara tanto.

"Pero no vamos a avanzar nada contigo en esas condiciones. Mira, hagamos un trato; duermes durante un par de horas, luego yo te despierto, y así tu estarás lo suficientemente descansado para que cuando yo me sienta cansado tu continúes y yo me tome un para de horas para dormir. ¿Trato?"

Touya miró a Yukito; ganarle al Sr. Razonamientos Juiciosos era exasperadamente imposible. Un gruñido se dejó oír, y un minuto después un refunfuñante Touya estaba metido debajo de las frazadas.

"Pero si no me despiertas en dos horas, yo...." - amenazó Touya con su tono de siempre.

"Dos horas contadas con reloj, no te preocupes" - le dijo Yukito con una sonrisa, antes de hundirse en el trabajo y en la gran bolsa de 'aperitivos' que había llevado consigo para hacer más llevadera la amanecida.

Touya cerró los ojos y pronto cayó en un profundo sueño.

Yuki había avanzado bastante rápido durante la media hora que llevaba trabajando; la verdad es que no era un trabajo difícil, solo laborioso; pero si se le tomaba el gusto podía ser bastante entretenido.

Dejó un momento el lápiz de lado y miró a Touya dormir; de verdad que su querido amigo estaba agotado, nunca lo había visto dormirse tan rápido ni tan profundo. Claro que también tenía que tener en cuenta el hecho de que como ya estaban en el último año de preparatoria los cursos se hacían cada vez más exigentes, más agotadores. Yukito no podía creer que ya estuvieran en el segundo mes de clases del último año; ¡8 meses más y terminaban!, y el siguiente paso.... la universidad. Yuki sonrió para si mismo recordando lo mucho que él y Touya estaban esforzándose para estudiar para el examen de admisión; estaba seguro de que ambos lo lograrían.

De pronto un gruñido sacó a Yukito de sus pensamientos; y al voltear a ver a Touya sus ojos se abrieron desmesuradamente, y su rostro adquirió un tono pálido.

"Touya"- susurró Yukito con voz grave al ver de pronto a su amigo revolviéndose en su propia cama y con el rostro bañado de sudor.- "¿Touya?"- volvió a susurrar Yukito mientras se acercaba al lecho de Touya.

Yukito llegó al lado de Touya, y comprobó que el joven estaba ardiendo en fiebre, por lo cual un sentimiento de pánico de pronto se apoderó de él. Touya no solo tenía el rostro bañado en sudor; todo él estaba completamente bañado en sudor; pero tiritaba como si estuviera muriéndose de frío, aún cuando se encontraba bastante bien abrigado. Además parecía estar sufriendo grandes dolores, los cuales podían observarse en su rostro; pero que parecieron disiparse un poco en el momento en que Yukito se acercó a él.

"¡Touya!... ¡Touya despierta!"- urgió Yukito, pero Touya no despertó; así que Yukito se alejó de él para poder ir a avisarle al señor Kinomoto y que alguien llamara a un doctor. Pero en cuanto Yukito se alejó de Touya, este comenzó a gemir de nuevo, y aún más fuerte que antes, como si el dolor se hubiese intensificado en cuanto Yukito se alejó. Ante esto Yukito corrió de nuevo al lado de Touya para tratar de aliviarlo de alguna manera, aún cuando ignoraba cual; y grande fue su sorpresa al darse cuenta de que Touya se tranquilizó de nuevo en cuanto él estuvo a su lado.

*¡¿Qué puedo hacer?!... Touya*- pensó Yukito mientras tomaba la mano de Touya en la suya. - "Touya despierta"- volvió a susurrar Yukito.

Por su parte, Touya se despertó en un lugar oscuro, lleno de tinieblas.

*¿Dónde estoy?*- se preguntó a si mismo; y entonces una voz interna le respondió, de alguna manera inconscientemente, que estaba en el lugar donde podría recuperarlo.

*¿Recuperar qué?*- se volvió a preguntar Touya a si mismo, tras lo cual volvió a recibir una respuesta, con lo que sus ojos se abrieron desmesuradamente.

Yukito seguía al lado de Touya; susurrándole que debía de despertar; mientras que en un platito hondo y limpio que había llevado consigo para sus bocaditos, había puesto un poco de agua, y con un pañuelo limpiaba la frente de Touya mientras que trataba de bajarle la fiebre. De pronto Touya abrió los ojos de manera brusca, al tiempo que comenzó a convulsionarse sobre su sitio, con lo cual Yukito salió disparado por los movimientos bruscos de Touya, hacia un costado.

Yukito volvió al lado de Touya, y asustado trató de tranquilizarlo abrazándolo fuertemente. De pronto Touya, de alguna manera logró tomar la mano de Yukito, y la estrechó tan fuertemente que Yukito sintió en cualquier momento se la rompería; pero Touya dejó de convulsionarse, y de pronto abrió la boca, como queriendo decir algo, o tal vez para gritar; pero ningún sonido salió de ella, y al mismo tiempo arqueó la espalda haciendo que esta se separará por completo de la superficie de la cama. Un momento después Touya volvió a caer con los ojos cerrados, todo pareció haberse terminado.

Yukito siguió aferrado a Touya durante todo el suceso; y cuando Touya cayó sobre la cama, Yukito cayó con él; el joven de ojos dorados ya no estaba asustado, estaba aterrorizado, incluso llegó a pasar por su mente el hecho de que su amigo hubiese muerto, pero descartó esta idea rápidamente al sentir el pecho de Touya subir y bajar debajo suyo. Sacó su mano de la de Touya, la verdad era que le dolía mucho, casi se la fracturaba, pero eso no le importaba en lo más mínimo. Acercó su rostro al del inconsciente muchacho, y volvió a susurrar su nombre; entonces pudo observar a Touya moviendo ligeramente los párpados, y luego abrir lentamente los ojos; y lágrimas de alivio y agradecimiento cayeron por las mejillas de Yukito.

"Touya..... ¿estás bien Touya?"- susurró Yukito con infinita delicadeza; pero Touya no le contestó, sino que se le quedó viendo fijamente con una extraña expresión en el rostro.- "¿Touya?..... No te preocupes Touya, ahora llamo a tu papá; todo estará bien"

Pero en cuanto Yukito se alejó de Touya sintió una mano cerrarse alrededor de una de sus muñecas, impidiendo así que siguiera con su camino; y al voltear pudo ver a Touya mirándolo fijamente.

"¿Cuánto tiempo falta para que terminen mis dos horas?"- preguntó de repente Touya con voz cansada.

Yukito se sorprendió de sobremanera con la pregunta, miró el reloj que estaba en la pared y contesto- "Poco más de una hora"

Touya lo seguía mirando, pero de pronto desvió la mirada y se dio vuelta, tras lo cual dijo- "De acuerdo, entonces despiértame en una hora;............. y no te preocupes tanto Yuki, yo me siento bien"

Yukito miró a Touya sin poder creer lo que escuchaba, y trató de protestar, pero Touya le prohibió que llamase a nadie. Yukito conocía demasiado bien a Touya, así que dejó de lado la idea de buscar al señor Kinomoto, pues sabía que Touya no permitiría que lo hiciese; así que dejó a Touya dormir y se propuso despertarlo no en una sino en dos horas; además de avanzar lo más rápido que pudiese en ese tiempo; eso era todo lo que podía hacer.

**************

Eran ya las 6 de la mañana; cuando de pronto en la habitación de Sakura, una cosita peludita salió de entre los brazos de la niña.

Adry miró con expresión somnolienta hacía todos lados sin comprender en que lugar se encontraba; jamás había visto esa habitación en el cuento. Entonces volteó la cabeza y vio a Sakura, y recordó entonces todo lo que había sucedido, incluyendo la gran batalla que tuvo con aquel monstruo, y como lo había vencido, y entonces entendió que ya no se encontraba dentro del cuento. Adry se tornó feliz, y se acercó al rostro de su nueva ama y amiga frotando su lomito contra la niña; estaba tan agradecida. De pronto un delicioso olor atrajo su atención; y tras superar el obstáculo de bajarse de la cama, Adry llegó a la puerta, la cual estaba ligeramente abierta, así que tras unos empujoncitos salió de la habitación y dejó que su olfato la guiara, encontrando así unas escaleras delante de ella.

Luego de superar con gran esfuerzo el reto de bajar las escaleras, Adry continuó siguiendo aquel olor; hasta que de pronto se topó con la pierna de alguien, y al alzar la mirada pudo ver a un hombre de mediana edad y con el rostro más amable que jamás hubiese visto, observándola a través de un par de gafas. El hombre; quien vestía algo parecido a un traje elegante, pero con un gracioso mandil puesto encima de este, se puso de cuclillas delante de la pequeña felina, y con una gran sonrisa en el rostro le acarició la cabeza.

"Hola pequeñita; ¿y tú de donde saliste?, no recuerdo haberte visto por aquí antes".- Fujitaka Kinomoto cargó a la gatita y se puso de pie; y al ver como los ojos de la pequeña volteaban para la sartén en donde estaba friendo los huevos y las pequeñas salchichas para el desayuno dijo: "Ah!, tienes hambre; no te preocupes, si quieres te doy una".- y cogiendo una de las salchichitas que eran para él mismo, la partió en trozos pequeños, y las colocó en un plato chiquito, el cual puso encima de la mesa, junto a la gatita, la cual comenzó a comer ávidamente su improvisado y delicioso desayuno.

"Buenos días señor"- se escuchó de pronto una voz entrando en la cocina. Pronto Yukito fijó su vista en la gatita y se acercó a observarla.- "Pero que linda, ¿de donde salió?"

"Buen día Yukito. No sé de donde salió, solo apareció; parecía tener hambre"- señaló Fujitaka con buen humor, y luego cambiando de tema preguntó- "¿Y terminaron tú y mi hijo el trabajo que les dejaron"- Fujitaka vio asentir a Yukito ante la pregunta, tras lo cual miró hacia la puerta y preguntó- "¿Y Touya?, ¿por qué no bajo contigo?"

"Ah!, es que se quedó durmiendo un rato más"- dijo Yukito mientras le hacia cariños a la minina detrás de una oreja, para completo encanto de esta.

***********

Kero vio la hora al despertar, y luego vio a Sakura aún dormir.

"Ay, no!... ¡¡¡NOS QUEDAMOS DORMIDOS!!!"- y tras decirse, o más bien gritarse estas palabras para sí mismo, voló lo más rápido que pudo hasta Sakura y la urgió a despertar.

"¡¡¡SAKURA, SAKURITA.... DESPIERTA!!!"

Sakura se levantó con pereza y miró el despertador, tras lo cual se despabiló en un segundo y comenzó a correr por toda la habitación, con Kero revoloteando por todos lados mientras que intentaba vestirse los más aprisa que podía para llegar a tiempo a clases.

Pronto Sakura estaba saliendo con gran alboroto de su habitación, y pasó haciendo mucho ruido delante de la habitación de Touya, en donde se abrió la puerta y salió un Touya muy somnoliento que aún estaba en pijamas.

"¿Por qué haces tanto ruido monstruo?"- preguntó Touya restregándose los ojos.

"¡Es tarde, es tarde!"- fue todo lo que le dije Sakura mientras pasaba como un rayo frente a él, y desde las escaleras pudo oír un momento después - "¡Y yo no soy un monstruo!"

Touya miró entonces el reloj de su habitación y abrió los ojos como platos- *¡Demonios!, si que era tarde....... YUKI*

Sakura bajó como rayo por las escaleras y entró corriendo a la cocina con un sonoro 'Buenos días'; y de pronto se quedó parada sobre su propio sitio, pues allí, justo entre su padre y Yukito estaba una pequeña conocida suya.... *Adry*

"Buenos días hija"

"Buenos días Sakura"

Fujitaka vio la expresión en los ojos de Sakura al ver a la gatita.

"¿Es tuya esta gatita hija?"

Todos esperaban por la respuesta de Sakura, pero la más ansiosa de todos era Adry. De pronto al ver como la miró Sakura cuando entró, le preocupó que ya no quisiera tenerla con ella, pero todas su dudas se disiparon al ver a la niña sonreír y asentir con decisión.

"Espero que no te molestes papá"

Fujitaka se arrodilló frente a su pequeña con una sonrisa- "Por supuesto que no me molesto hija, después de todo, a todos los niños les ilusiona tener una mascota; yo mismo recuerdo cuando tuve a mi primera mascota, que justo era también un gatito que ella; ¿Recuerdas que te conté de mi gatito?".

Sakura sonrió ampliamente, y abrazó a su padre. Y justo en ese momento un jadeante y furioso Touya entró a la cocina.

"¡Yuki!, ¡¿Por qué no me despertaste?!"- increpó a su amigo por saludo, y luego se volteó a donde su papá y su hermana- "Buenos días"- dijo más calmado, cuando su vista se fijó por último en la bolita de pelos blancos que estaba sobre la mesa. -"¿Y eso?".

"Buenos días hijo, te presentó a la nueva mascota de la casa. Bueno, en realidad es de Sakura."

"Y para que necesitamos nosotros a un bicho más en la casa"- dijo con sarcasmo mirando a Sakura con una sonrisa burlona en el rostro.

"¡Hermano!"

"Bueno hijo, todos los niños necesitan una mascota, la mayoría sueña con tener una desde pequeños. Yo tuve una de niño"

"Pues yo nunca necesite una"- dijo Touya con muchas ganas de fastidiar.

"Bueno, entonces digamos que la mayoría de niños lo hace"- dijo el amable hombre con una ligera gotita en la nuca, mientras que Touya se tragaba el que su padre le haya dicho con lo que seguramente Yukito no se cansaría de molestarlo durante todo el día; y sabía que no exageraba cuando pensaba eso pues desde ya podía ver al otro joven riendo por lo bajo.

Touya se sentó fastidiado a la mesa, mientras que Fujitaka les servia sus desayunos a él y a Sakura, mientras que este le preguntaba con amabilidad a Sakura cual era el nombre de la pequeña criatura.

"Bueno, pues verás, Adrastea..."

Pero Sakura no pudo continuar, pues su padre la cortó casi de inmediato con una expresión de pena en el rostro.

"Pero hija; ¿qué te ha hecho este pobre animalito para que le pongas un nombre como ese?, el nombre de la diosa griega de la venganza no es un nombre apropiado para una criaturita tan adorable."

En ese momento tanto Adry como Sakura entendieron por fin lo que significaba el nombre de Adrastea, y por que la hechicera Lou Mei Fan lo había elegido.

"Oh!, ¿Es que acaso no sabías lo que significaba hija?, ahora que lo pienso lo más probable es que lo hayas leído en algún libro y no hayas sabido lo que significaba; tal vez deberías cambiárselo"

"No, lo que pasa es que ese no es su nombre papá; la verdad que no sabía lo que significaba, pero igual no me gusto cuando lo conocí, así que lo modifique un poco. Lo que quiero decir es que el nombre de mi gatita es Adry"

"Ahhh, ese nombre suena mucho más bonito. Bueno, me tengo que ir a trabajar; los dejo desayunando, que tengan todos muy buen provecho, hasta luego"- y luego de decir esto y de despedirse de todo el mundo, Fujitaka salió con calma para ir a la universidad donde impartiría clases esa mañana.

Justo en el momento en el que el profesor cruzó la puerta, una pequeña figurilla alada surcó la cocina y fue directo al refrigerador, de donde salió volando un postre que fue a posarse justo encima de la mesa.

"Ah, creí que nunca se iría; sin ofender Sakurita, pero es que me estoy muriendo de hambre"- dijo Kero para luego meterse una gran cucharada de gelatina a la boca, y entonces vio a un par de ojos rojos mirándolo fijamente.- "Vaya, no sabía que teníamos visita"- dijo Kero limpiándose el hociquito con una pata. "¿Y quien es esta gatita Sakura?"

Sakura se dio cuenta entonces de que era su oportunidad de aclarar por fin las cosas con Adry, y de paso darle el mayor regalo de su vida; cuando de pronto sonó el timbre de la casa, y Sakura abrió grande los ojos.

"Ay, no!; ¡Ya llegó!"- y olvidándose de todo fue como loca a recoger su refrigerio, el cual estaba a un costado de la cocina; y luego cogió su maletín y salió volando.- "¡¡¡Ya me voy!!!"- fue todo lo que dijo antes de salir como una flecha.

"Vaya, Shaoran si que es cumplido al venir todas las mañanas bien temprano para acompañar a Sakura al colegio, ¿no te parece Touya?"- dijo Yukito mientras bebía su quinta taza de té verde; y al voltear pudo ver a Touya comiendo su desayuno a gran velocidad, para acabar casi atorándose, coger su refrigerio rápido, y salir disparado detrás de su hermana. La verdad que a Yukito le encantaba desayunar en la casa Kinomoto, los desayunos siempre eran muy divertidos allí, lo único malo era que duraban muy poco; pensó mientras recogía su plato, al tiempo que terminaba de beber lo último de una ahora sexta taza de té, y se ponía en la boca el cuarto panecillo de la mañana: tras lo cual salió detrás de su amigo.

Una vez fuera pudo ver a Touya esperándolo impaciente junto a las bicicletas.

"¡Apúrate Yuki!"- urgió Touya, y se puso a pedalear a toda velocidad para alcanzar a su hermana y al mocoso ese; si había algo que no le gustaba era que esos dos se quedaran juntos tanto tiempo y desde tan temprano; ya bastante tenía con que estuvieran juntos en clases todos los días.

Justo detrás de él, Yukito pedaleaba también aprisa, pero con la misma expresión alegre de siempre, cuando se le ocurrió de pronto decir- "Recuerdas Touya, cuando era Sakura la que llegaba con prisa hasta donde nosotros estabamos, y tú me contabas lo rápido que se había comido ella su desayuno para alcanzarnos..... ahhhhh, como cambian las cosas con el tiempo, ¿No lo crees.... hermano?"

Touya escuchó con furia a Yuki, sabiendo que no podía refutarle nada, y eso lo hacía ponerse mucho más molesto aún; y estaba a punto de mandarlo bien lejos cuando divisó a la pareja justo delante de él, por lo que aceleró el paso, al igual que Yukito, y un rato después los cuatro se dirigían camino a un largo día de clases, mientras que las miradas entre Shaoran y Touya hacían saltar chispas una que otra vez.

Por su parte, en la residencia Kinomoto, Kero miraba a su alrededor todos los platos sucios del desayuno, que habían sido dejados a su alrededor; puesto que excepto por Yukito, ni Touya ni Sakura habían dejado los suyos en el fregadero.

"Ahhhhh, que triste es mi vida. Yo, el gran Kerberos, el guardián de las Sakura Card's terminar lavando los platos del desayuno; bueno, pero alguien tiene que hacerlo". Y tras estas palabras, dio su ultimo bocado al postre de gelatina que tenía frente a sí mismo, y se dispuso a pasarse la mañana lavando platos, pero entonces recordó a la linda gatita que había estado por allí hacía tan solo un segundo, pero no la encontró. Que raro, donde se habría metido, Kero no tenía ni idea, tal vez se fue a pasear por allí, quizás la encontrara mientras daba su limpieza diaria a la casa. Entonces y sin querer pensó que a pesar de que era solo una simple gatita, era la más bonita que había visto en su vida, y se preguntó si a ella le gustaría compartir un postre con él un día de estos, con estos pensamientos se sonrojó, y entonces se dijo a si mismo que por que no, después de todo él era el gran Kerberos, el muy apuesto guardián de las Sakura Card's.

****************

Sakura, Shaoran, Tomoyo y Eriol se sentaron en sus respectivos sitios lugares cuando llegó el profesor que les daría la primera clase de la mañana. Sakura procedió a abrir maletín para sacar su cuaderno y su libro; pero al hacerlo se dio con la sorpresa de que sus útiles salían de la maleta por si solos. Sakura tomó el libro, y luego el cuaderno; y pudo observar a Adry mirándola con ojos tristes desde el fondo de este.

"Sakura. ¿qué te pasa?"- le susurró con preocupación Tomoyo al verla tan exaltada.

"No, nada" ^_^v - dijo Sakura cerrando el maletín, mientras que una gran gota aparecía en su cabeza, y el pensamiento de *Lo solucionaré en el recreo*- pasaba por su mente.

Una vez que tocó el timbre para el recreo; Sakura salió a toda velocidad del aula, y se dirigió corriendo hasta un lugar donde pudiera sacar a Adry de su maletín, y aclarar el porqué de la situación.

"Adry; ¿por qué estas aquí?"- preguntó Sakura con preocupación; sobre todo porque notó lo triste que se veía la minina al momento de sacarla, así que por eso decidió no ser dura con ella.

"Le he fallado Sakura"- dijo de pronto Adry con asomos de lágrimas en los ojos.

Sakura no entendía lo que Adry le decía, así que grandes signos de interrogación surcaban el espacio sobre su cabeza.

"¿A que te refieres Adry?"

"Le he fallado, ¡Le he fallado a mi príncipe Sakura!"- chilló Adry, tras lo cual se pegó al uniforme de Sakura y comenzó a llorar.

"No te entiendo Adry; ¿cómo le puedes haber fallado a tu príncipe?"

"Es que... es que... cuando vi a ese chico tan guapo... él me gusto mucho Sakura"- dijo Adry con lagrimitas en los ojos, y con cara de haber cometido el pecado más grande del mundo- "y yo me había prometido que mi príncipe sería el único para mi, pero cuando lo vi esta mañana el corazón me comenzó a saltar en el pecho, y no lo pude evitar.... ¡Le fallé!".

Ahora si que Sakura no entendía nada.

"¿Un chico guapo?".

"Si, el de alitas que estaba comiendo ese dulce; tú sabes, el que vino después que tu papá se fue"

Ahora si que Sakura estaba impresionada; había escuchado que a Kero lo habían llamado de todo, menos chico guapo.... cuando él se enterara no pararía de hablar de eso durante semanas.

"Bueno, Adry; verás, él es...."

Pero una vez más, mientras trataba de aclarar ese punto en particular con su nueva bestia guardiana, la pequeña Sakura sufrió otra interrupción.

"Sakura; te estuvimos buscando por todos lados"- dijo de pronto la voz de Tomoyo a sus espaldas; y al voltear la niña pudo ver a todos sus amigos detrás de ella.

"Ahhh!!!!, ¿qu..qué hacen todos por aquí?"- dijo Sakura asustada.

"Pues eso, te estuvimos buscando, y algo me dijo que estabas por aquí; y mira que cosas, te encontré. ¿Y quién es ella?"- dijo de pronto Tomoyo mirando a Adry.

Sakura quiso decírselo, pero con Rika, Chiharu, Yamazaki y Naoko allí no podía hacerlo.

"Es... es mi gatita, se llama Adry, y creo que sin querer se metió en mi maletín. No la descubrí hasta que estabamos en clase"- terminó por decir Sakura con una risita nerviosa, tras lo cual cargó a Adry y dijo.- "Ven, una gatita normal, común y corriente que no habla ni nada raro; porque los gatitos solo maúllan"

Todos miraron a Sakura extrañados, no entendían porque ella había dicho eso, pero pronto la linda gatita acaparó la atención y todos se pusieron a hacerle cariños y mimos. Por su lado Tomoyo fue la única que miró algo rara a Sakura, pero comprendió que no era el momento de preguntarle que le pasaba; e incluso estaba segura que era mejor hacerlo con Shaoran y Eriol presentes, pero lastimosamente a ellos les había tocado justo ese día hacer la limpieza durante el recreo. Y por último, Adry había entendido muy bien el mensaje de Sakura, por lo que se limito a maullar y ronronear como cualquier gatito.

*************

"AHHHHH!!!!!; ¡No entiendo naaaaaadaaaa!"- increpó con furia muy mal contenida la despampanante Bella.- "¡¡¡¡¡DOMINOOOOO!!!!!, ¡¡¡No entiendo para que le devolviste al hermano de la maestra de cartas sus poderes!!!, ¡¿Qué sentido tiene el hacer eso?!, ¡¿por qué, para que te sirve el poder de un chico que invoca a los espíritus si tu puedes hacerlo sin el menor esfuerzo?!"

El misterioso ser llamado Dominó solo se limitó a mirar a su compañera con una enigmática sonrisa en el rostro; mientras que sus ojos eran cubiertos por sus largos y sedosos cabellos blancos, los cuales impedían ver la expresión de su mirada.

"Bella, Bella, Bella. ¿Por qué eres tan impaciente?; todo a su tiempo mi querida Bella. No siempre las acciones deben tener reacciones inmediatas; los mejores proyectos son aquellos que anticipan cada suceso desde un principio, y donde cada movida es hecha de tal manera que el resultado de esta se de en el momento que uno lo desea. Por último..."- dijo el misterioso ser con un aire de sabiduría- "... 'nunca dejes para mañana lo que puedes hacer hoy'; así que si hay algo que puedo ir adelantando sin que afecte mis planes, pues simplemente lo hago. Además, puede que me de algo de diversión extra"

La hermosa Bella ardía de furia; sabía que tratar de sacarle información adelantada a su compañero era tarea prácticamente imposible, pero aún así lo intentaba, y de todas maneras se frustraba al no obtener resultados; así que siguió tratando de sacar alguna pista por donde pudiese, por lo que con estrépito preguntó.

"Entonces dime para que ayudaste tanto a la gata pulgosa para que saliera del libro, no entiendo para que la pusiste junto al ser que tanto quería ver; si cada vez que la maestra de cartas está a punto de aclararle algo siempre mandas a alguien a que ¡¡¡¡¡La interrumpaaaaa!!!!. ¿Cuál es el asunto en todo esto?".

"Ahhhh!!!, eso. Que te puedo decir... soy un romántico incurable"- dijo ahora Dominó, con un perceptible tono de burla en cada sílaba; por lo cual estaba seguro que su compañera haría tremendo escándalo.

Y no estaba equivocado, Bella estaba a punto de lanzar un grito a todos los cielos; cuando de pronto Dominó sacó un objeto envuelto en telas de entre el manto largo manto negro con adornos blancos que llevaba. Era un objeto pequeño y rectangular, así como bastante delgado por uno de los extremos, y cuando comenzó a desenvolverlo, Bella se quedó con las palabras en la boca, y lo único que atinó a decir fue..."¿Acaso eso no es....?", con lo que Dominó le dirigió una sonrisa maliciosa.

*************

"Yuki, ¿hasta cuando vas a estar molesto conmigo?"- preguntó Touya mientras ambos esperaban a Sakura en sus respectivas bicicletas, y como siempre lo hacían después de clases.

"¿De que hablas Touya?. Yo no estoy molesto contigo, no tengo ninguna razón para estarlo. Más bien eres tú el que se ha portado extraño durante todo el día; pues cada vez que volteo me estás mirando con esa expresión extraña"- terminó de decir Yukito con la mirada baja y algo triste.

"Te conozco bien Yuki; ni siquiera me has molestado en todo el día con lo que sucedió esta mañana durante el desayuno. Tú nunca desperdicias una buena oportunidad como esa; así que no me vengas a decir que no estás molesto conmigo. Es por lo de anoche, yo lo sé; es por que no te deje llamar a mi padre, ni contarle a nadie esta mañana."

Yukito entonces alzó la vista hasta ver directo a los ojos de Touya; y por primera vez mostrando toda la tristeza que llevaba dentro por lo ocurrido dijo.

"No es por eso Touya; ..... es por que no me lo contaste a mi, creí que nosotros no teníamos ningún secreto, parece que me equivoque"- y tras decir esto volvió a bajar la mirada.

Touya comprendió el motivo, y se dio cuenta que era verdad; era la primera vez desde que conocía a su amigo que le había dejado de contar algún suceso importante; y ni que decir de la importancia de este, pero había estado todo el día tan extasiado de poder volver a contemplar a todos aquellos seres con los había compartido casi toda su vida, de poder tener nuevamente la oportunidad de ver otra vez a su madre... de poder contemplar nuevamente en el mismo Yuki a la vez al resplandeciente Yue... había sido muy desconsiderado, lo resolvería en ese mismo instante.

"Yuki, escúchame; lo siento. Por favor, no me gusta verte así conmigo, no quiero verte molesto. No quiero verlos molestos, ... a ninguno de los dos"

Yukito, ante estas últimas palabras alzó la vista visiblemente confundido, pues no entendía lo que significaban. Pero al ver la sonrisa sumisa de Touya, y su asentimiento después de eso comprendió lo que había sucedido la noche anterior; aunque no entendía como.

"Touya... tú..."

"Sí; una vez más puedo verlos a ambos a la vez; así como pude ver el aura de Ruby Moon en Nakuru cuando la vi esta mañana. Ha regresado Yuki, lo he recuperado."

En el preciso instante en que Touya terminó de decir esto, objeto cayó de pronto directamente encima de su espalda.

"¡¡¡¡TOOOOUUUUYYYYAAAAA!!!. Siento haber llegado tarde, pero justo hoy me tocaba hacer el arreglo del salón a la salida. Espero que no me hayas esperado demasiado"

"Nakuru, bájate de mi espalda"- dijo Touya con su típico tono seco a la hora de hablar con la revoltosa guardiana de Eriol, mientras que Yukito contenía a duras penas las ganas de reírse de la cara que Touya ponía siempre cuando estaba en esta situación.

"Ahhh!!!, ¿Acaso no es romántico?, Tú y yo esperando a los niños después del colegio; si fuéramos un poco mayores de seguro que nos confundirían con una pareja esperando por sus hijos, ¿no lo crees así, Touya?"- dijo Nakuru con aire soñador, mientras que se colgaba de uno de los brazos de Touya.

"Ya déjame en paz Nakuru. Demonios!, ¿por qué se demorará tanto este monstruo?"- dijo Touya con impaciencia.

"Ahh!!!!, es cierto"- saltó entonces Nakuru- "Eriol me dijo por celular hace un rato, que les dijera a ustedes dos, que él, tú hermana, Li y Daijouji iban a ir a una tienda de mascotas para comprar cosas nuevas para la gatita de Sakura; así que no iban a pasar por aquí como siempre"- dijo Nakuru con una sonrisa, mientras les mostraba su celular a los dos jóvenes estando aún pegada al brazo de Touya.

"¡¡¡¿¿¿Y recién me lo dices???!!!"- dijo Touya con un tono de exasperación extremo.

"Bueno Touya, entonces será mejor que nosotros nos vayamos a nuestras casas si ese es el caso"- comentó Yukito.

"Si, creo que tienes razón Yuki"- dijo con resignación Touya; pero en ese momento uno de aquellos viejos presentimientos se apoderó de él- "Yuki, Sakura está...."- pero no pudo terminar su frase, pues de pronto, entre un gran destello surgió de manera elegante Yue.

"Si, yo también puedo sentirlo. Debemos ir rápido"- y dejando las bicicletas a un lado, Yue tomó por debajo de los brazos a Touya y emprendió el vuelo; no podían perder el tiempo. Poco rato después dos figuras aladas, y una de ellas con una tercera en los brazos surcaban el cielo en busca de las personas por las que darían sus propias vidas si fuera necesario.

****************

La enorme bestia del sello, Kerberos, volaba a toda velocidad hacia algún lugar desconocido para el, pero donde podía sentir que estaba comenzando a iniciarse una gran cantidad de energía mágica, la cual por cierto no era del todo buena, en realidad no era para nada buena; y extrañamente tampoco le era indiferente, estaba seguro de haberla sentido con anterioridad en algún otro lugar.

Pronto pudo sentir otra presencia justo detrás de él, y al girar la cabeza pudo ver a Spinnel Sun volando a poca distancia de donde él mismo estaba. Pronto ambas bestias se encontraban volando a la par.

"Así que tú también pudiste sentir esa energía Kerberos"

"Así es, y cada vez se hace más fuerte. Esto no me gusta nada, será mejor que nos apuremos"

Y tras estas palabras ambas bestias aceleraron el vuelo lo más que pudieron, haciendo de esa manera sus máximos esfuerzos para llegar a tiempo, aunque no tenían ni la más remota idea de a que.

***********

Los cuatro niños se encontraban pasando por el parque Pingüino de camino a una de las tiendas de mascotas más populares de Tomoeda, y junto con ellos iba Adry; aunque la verdad era que estaba metida dentro del saquito de Sakura, no tenía muchas ganas de mirar a nadie, y mucho menos de que alguien la mirara a ella.

"Gracias chicos; no tenían por que molestarse tanto por mi y por Adry"

"Ay, ni lo menciones Sakura; sabes muy bien que a mi me encanta hacer todo lo que pueda por ti, después de todo eres mi mejor amiga, no es ninguna molestia."

"Estoy de acuerdo con Tomoyo, además yo no veo que molestia pueda causar ir a comprar un par de juguetes y un collar para tu gatita; ¿no estás de acuerdo conmigo Shaoran?

Shaoran se comenzó a sonrojar ante la pregunta de Eriol, no tanto por el contenido de esta sino por la forma en que fue dicha, la cual daba a entender un visible doble sentido, como siempre; pero asintió con rapidez.

De pronto tanto Sakura, como Shaoran y Eriol se pararon en seco en sus lugares, por lo que Tomoyo los miró a todos interrogantes; y fue en ese momento cuando una extraña llama azul comenzó a arder justo delante de ellos, por lo que Eriol rápidamente procedió a proteger a Tomoyo detrás suyo.

"¿Quién?. ¿Quién se atrevió a deshacer mi hechizo?, ¿Quién fue?"- dijo una amenazadora voz femenina que surgió de entre las llamas, y pronto la tétrica imagen de una mujer apareció en aquel mismo lugar.

Sakura no podía creer lo que veía; era ella, era la hechicera que había emborrachado a Clow aquella noche, la misma que había creado a Adry por venganza contra este y luego la había dejado encerrada en aquella horrible prisión eterna. Era Lou Mei Fan, o lo que quedaba de ella.

La fantasmal mirada recorrió a los niños que tenía delante, evaluándolos uno a uno, y sintiendo el poder mágico que en varios, pudo notar, emanaba con gran fuerza. Pero entonces su mirada se poso en uno de ellos en particular.

"¡¡¡TU!!!, ¡Así que fuiste tú!; no solo te limitaste a humillarme, sino que además debes de estropear hasta el último hechizo que logré invocar. Esta vez no lo conseguirás, esta vez seré yo la que cante victoria al último........... Clow"

Eriol observó al espíritu que tenía delante, mientras que una gran gota surgía en su cabeza. Por primera vez en su vida, no tenía ni la más mínima idea de que era lo que estaba pasando, y eso... era algo que no le gustaba para naaaaaadaaaa.

"Errr... Disculpe señora, pero... ¿Nos conocemos de alguna parte?"

"¡¿Cómo te atreves?!"- grito la mujer, y pronto los cuatro niños estaba siendo atacados por lo que parecían ser bolas de fuego azul, muy destructivas por cierto.

Pronto tanto Eriol como Shaoran tenían sus respectivas armas en guardia; mientras que Sakura, quien estaba junto con Tomoyo, se lamentaba de no haber llevado con ella sus cartas mágicas... una vez más, al tiempo que abrazaba con fuerza a Adry, que al estar dentro des saco de Sakura no podía ver nada, pero tenía un muy mal presentimiento de la voz que había escuchado, y que había reconocido tan bien.

De manera súbita, una de las bolas estuvo a punto de caerle de lleno a Eriol, que era la persona contra quien más fuerte se había dado el ataque; cuando un montón de cristales rojos chocaron contra esta extinguiéndola en el acto.

Del cielo bajaron pronto Touya, Yue y Rubi Moon; y no tardaron demasiado en llegar Kerberos y Spinnel Sun; comenzando así una feroz lucha mágica entre los cuatro guardianes y los dos niños, en contra de la poderosas hechicera, mientras que por su parte Touya hacía gala de sus habilidades en el campo de la lucha cuerpo a cuerpo contra un extraño luchador que la hechicera había convocado.

Uno a uno las criaturas invocadas por la hechicera fueron cayendo, hasta que pronto ya no quedó ninguno. El espíritu, jadeante, se rehusaba a darse por vencida; y fue entonces que fijo su atención en las dos niñas que se habían escondido dentro del gran Rey Pingüino.

Sin que nadie pudiese evitarlo, la despiadada hechicera envió un fuerte ataque contra las dos pequeñas; pero entonces sucedió lo siguiente con una gran rapidez: Sakura se dio cuenta de lo que iba a suceder y tomando a Tomoyo por una muñeca la arrastró consigo fuera del gran Rey (por cierto aquí aún tenía a Adry bien sujeta con la otra mano); pero cuando volteó, aún corriendo se dio cuenta de que la enorme bola de fuego aún las seguía; así que sin pensarlo dos veces, empujó a Tomoyo con las dos manos hacia un costado, y cayó sentada en el suelo por el impulso justo delante de la masa incandescente. Justo en ese momento una cabecita peludita salió de entre las ropas de Sakura, y pudo ver el ataque yendo directamente hacia ella. Luego, todo lo que se pudo observar fue una gran nube de humo en el lugar donde se encontraba la niña.

Más de un grito de dolor y varias lágrimas pudieron oírse y verse en ese momento. Miradas de desolación, de furia, de rabia. Touya, Yue, Kerberos.... Shaoran. Tomoyo, Eriol, Ruby Moon, Spinnel Sun. Casi como si se hubiesen comunicado por telepatía, todos estaban listos para atacar y morir si era necesario, pero acabarían con es bruja. Fue entonces que de por encima de la nube de polvo, un poderoso y plateado rayo salió, e impacto justo de lleno en la hechicera, haciendo que el brillo de la llama se redujera notablemente por el impacto; y al voltear todos sus miradas pudieron ver con asombro a Sakura montada en una enorme bestia plateada con apariencia de tigre. No era necesario decir que todos estaban con la boca abierta, pero nadie estaba tan sorprendido como la misma Lou Mei Fan.

"No es posible... tú.... pero como"

"Es increíble lo que puede lograr un poco de consideración de una persona hacia otra; pero creo que tu no lo entenderías"- sentenció con voz majestuosa Adrastea; tras lo cual, y sin dejar tiempo a nadie para ningún pensamiento, descargó con todas sus fuerzas el más poderoso ataque que pudo lograr directo hacia la que sería su ex ama; haciéndola desaparecer para siempre.

Tras el agotador esfuerzo, Adrastea tuvo que bajar hacia tierra, tras lo cual Sakura se bajó del lomo de esta y la abrazó preguntándole si se sentía bien, pero la enorme felina solo atinó a echarse sobre el suelo y respirar profundo.

"No sé, de alguna manera creo que fue demasiado fácil Sakura"

"Mejor no te quejes, y alégrate de que todo acabo. Gracias Adry, me salvaste la vida otra vez, creo que nunca podré terminar de agradecerte."

"Por el contrario, soy yo la que nunca podrá pagarte todo lo que has hecho por mi.... ama"

Mientras que las dos amigas sostenían su plática privada casi en susurros; varios pares de ojos se posaban asombrados sobre la escena que tenían delante, y en especial sobre la nueva y desconocida bestia.

"De donde...."- Touya no podía siquiera terminar su frase, estaba demasiado anonadado, y ni que decir de Yue, que veía todo en un sorprendido silencio al lado de este.

Por su parte Eriol aún seguía preguntándose a si mismo que rayos era lo que había pasado..." No entiendo nada, ¡Esto no es posible!, ¡Paren el mundo, esto está de cabeza!". Bueno, con decir que entre Tomoyo y Ruby Moon estaban tratando de tranquilizarlo un poco.

Si se preguntan que hacía Spinnel Sun que no estaba al lado de su amo; bueno, eso sería lo normal, pero como que estaba demasiado absorto viendo a la belleza plateada que tenía frente a sus ojos como para hacerle caso a Eriol en esos momentos. Y no era el único, pues Kerberos también estaba absorto viendo a Adrastea, la cual le parecía demasiado familiar, a pesar de que nunca la había visto, y sin pensarlo dos veces decidió acercarse a ella y a Sakura.

"¿Sakura?"- fue todo lo que atinó a decir el enorme felino.

Fue entonces que por primera vez Adrastea vio a Kerberos en ese lugar, pues había estado demasiado ocupada hablando con Sakura para siquiera pensar en voltear la mirada. Pero cuando lo hizo su expresión cambio por completo, no podía creer a quien tenía en frente de sus ojos... ¡Era él!, ¡¿Pero... como?!".

Kerberos se acercó un poco más a Sakura y a aquella bella y misteriosa felina; pero de pronto sintió el cansancio producido por la batalla, y no tuvo más opción que volver a su identidad falsa para así utilizar la menor cantidad de energía posible. Cuando Adrastea vio aquello los ojos se le llenaron de lágrimas... era él, en todas su formas ¡Era él!. Un momento después, la enorme felina se acercó hasta el ahora pequeño Kero, y cuando estuvo frente a este cerró las alas alrededor y una resplandeciente luz la envolvió; y un momento después Kero pudo observar delante suyo a la pequeña y linda gatita peludita que había conocido en la mañana, y que en esos momento lo miraba con lágrimas que amenazaban salir de sus ojos, y una sonrisa que le salía del mismo corazón en sus labios.

"¿Tú?, pero..."- Kero no podía terminar la frase, las palabras no le salían de la garganta a los labios; y además podía sentir como su rostro ardía aún con más fuerza de lo que le había ardido esa mañana.

Por su parte Adry lo siguió mirando, y de pronto susurró las palabras que luego ninguno de los dos olvidaría por el resto de sus vidas.

"Mi príncipe, por fin te he encontrado"

Tras lo cual se lanzó sobre Kero, y en un significativo choque de hociquitos, ambos vivieron lo que luego los dos recordarían como su primer beso.

FIN

Notas de la autora:

Hooooolaaaa:

He aquí yo de nuevo con el capitulo final de este fic; el cual espero que les haya gustado a todos, porque la verdad que como siempre que escribo un fic, yo me divertí mucho haciéndolo. Entonces ... ¿qué les pareció el final?, pues espero que me lo digan.

¿Qué?, ¿demasiados cabos sueltos?, bueno, si; pues les contaré que este fic tiene continuación, y que las aventuras del grupo, con nueva integrante incluida, pues siguen... y tal vez con otros integrantes en el futuro; en un fic titulado "Sucesos de un viaje de verano"; donde sabrán un poco más de Dominó y de Bella, y también acerca de la misión que tiene planeada para Sakura; ahhh!!!, y un gran multicrossover también.

Por cierto, tengo planeados unos cuantos sidestories antes de comenzar con la segunda parte, tres para ser más exactos, así que si les interesan, espérenlos, que vendrán pronto.

Por ahora eso es todo, así que sugerencias, comentarios, tomatazos y demás, a chibineko_7@hotmail.com, que estaré esperando ansiosa por sus mails.

Un gran bechito felino para todos.

chibineko

Una voz de pronto se escucha con fuerza: ¡¡¡¡¡ESPEEEEREEEENNNNNN!!!!!!

chibineko mira sin entender que es lo que esta pasando, cuando de pronto reconoce a Bella que viene furioso hasta donde ella.

chibineko: ¡Oye!, no se supone que tu debas volver a salir hasta la continuación.

Bella: Es que no puedes dejar las cosas así. ¡¡¡¿Cómo puedes llamarte la autora si ni siquiera sabes lo que está pasando?!!!

chibineko: ¡Un momento!

Bella: ¡Nada de un momento!, ¡Mira!

chibineko mira hacia donde Bella le señala y no puede creer lo que ve. Justo en el salón señalado por Bella, chibineko puede distinguir a Dominó cómodamente sentado en un lujoso sillón, leyendo un pequeño libro. chibineko se acerca un poco más y... ¡No puede creer lo que ve!!! =O.o=, en las manos de Dominó esta el libro; si, si, ese mismo libro que causo todo este alboroto y que misteriosamente había desaparecido.

De pronto Dominó alza el rostro y le ofrece una cálida sonrisa a chibineko, tras lo cual cierra el libro con expresión satisfecha.

Dominó: Ahhhh!!!, no hay nada mejor que una buena historia, y en especial si termina con un final feliz... por lo menos para la mayoría. ¿No lo crees así... Lou Mei Fan?

Terminó de decir Dominó al tiempo que palmeaba la tapa del pequeño libro marrón, y lo colocaba en un estante en el cual se encontraba una gran cantidad de libros de hermosos y místicos decorados, con los cuales el sencillo librito desentonaba de manera contrastante. Luego miró a las dos que lo observaban, y con una sonrisa dijo.

Dominó: Pero Bella, ¿para que molestas a la buena chibi?, ella tiene demasiadas cosas ya entre las patitas; déjame darle una ayuda de vez en cuando. Vamos chibineko, que tal si te despides de una vez, ya no veremos en el próximo fic.- y mirando a los lectores dice con voz juguetona- Nos veeeeemossss.

Bueno, luego de esto creo que no me queda mucho que hacer; creo que este es un personaje que ni yo misma voy a poder controlar. En fin, que les vamos a hacer. ¡Hasta la próxima!