Una carta, un beso

 

Capítulo 1, Misato Kurumada

 

Esa mañana, y como todos los días, Sakura se despertó tarde para ir a la escuela. Después de mirar espantada la hora en el reloj, vestirse lo más rápido que pudo y arreglar sus cosas, bajó a la cocina para comer algo y encontrarse con su hermano Touya.

Él, claro, ya se estaba terminando el desayuno, así que aprovechó para hacerle el típico comentario a Sakura:

- Hola monstruo, como de costumbre te has levantado retrasadísima ¿no?... aunque bueno, los monstruos como tú no tienen idea de horarios.

La niña ya iba a explotar de ira, cuando algo la detuvo. En vez de ponerse a pelear con Touya, se quedó quieta y reflexiva, sintiendo una presencia que se le hacía bastante conocida... la de una carta Clow.

- "Pero no puede ser - pensaba para sus adentros- yo ya he recolectado todas las cartas, no es posible que existan más... además debería estar percibiendo la presencia del mago Clow, que es la que me indica que algo va a suceder..."

- No entiendo nada- dijo finalmente en voz alta, y su hermano la miró confundido:

- ¿Nada de qué?

- ¡Ah! no, no te preocupes.

Touya le lanzó una mirada incrédula:

- Bueno monstruo, yo ya me voy... y si te retrasas mucho no vas a ver a Yuki ¿eh?

- ¡No digas eso!- exclamó Sakura sonrojada- yo... yo sólo deseo llegar a tiempo, eso es todo.

 

Ya en el salón, la chica se dio cuenta de que había un enorme revuelo: todos gritaban, conversaban, y especulaban sobre algo:

- ¿Qué pasa?- preguntó Sakura, mientras tomaba su puesto habitual.

- ¡Ah, Sakura!- dijo Tomoyo, acercándose a ella- veo que no te has enterado... va a llegar una alumna nueva, la maestra de música nos lo dijo ayer en el ensayo del coro.

- ¿Ah, si? Pues vaya, últimamente se han integrado muchos niños al salón. El año pasado fueron Li y Meiling, y ahora hace poco llegó Eriol, ¿no te parece demasiado coincidente?

Tomoyo le sonrió:

- Lo que tú digas, a mí me parece simplemente excelente.

De pronto, las puertas del salón se abrieron de par en par y todos guardaron silencio. El profesor Terada entró, seguido por una hermosa muchachita de grandes ojos azules, que cargaba una pila de libros.

- Muy bien alumnos- habló el profesor- quiero comenzar esta clase, presentándoles a una jovencita que desde hoy será su compañera. Su nombre es Misato Kurumada y espero que se lleven de la mejor manera con ella, ¿entendido?

- ¡Siiiiii!!- respondieron todos a coro, mientras la niña tomaba asiento delante de Tomoyo. En ese momento, le dirigió una extraña mirada a Sakura, y ésta volvió a sentir fuertemente la presencia de una carta Clow. Aún así, le devolvió una sonrisa y se quedó pensando hasta la hora del descanso.

 

 

Capítulo2, un extraño incidente

 

Afortunadamente para Shaoran, la clase de lenguaje se había terminado, y ahora todos estaban disfrutando del descanso. En una banca del patio, Sakura, Tomoyo y el chico, discutían acerca de lo que había pasado por la mañana en la casa de la card captor:

- ¿Estás segura de que no era Clow?- preguntó Shaoran- tú dijiste que podías distinguir su presencia mágica.

La niña miró al cielo algo confundida:

- Sí, yo puedo hacerlo, pero ahora estoy segura de que no era él... más bien parecía una carta.

- Vaya, eso no puede ser, se supone que ya las tienes todas.

- Por eso se me hace tan raro Li...

- Bueno, sea lo que sea cuenta conmigo.

Ella le sonrió e hizo que su rostro se tornara tan rojo como un tomate maduro.

De pronto, se fijaron en que Misato paseaba solitariamente por los senderos de la escuela, sin más preocupaciones que mirar el césped. Después de un rato la vieron dirigirse hacia la cancha de fútbol, y allí la perdieron de vista.

- Oigan- dijo Sakura- me parece que Kurumada no está muy a gusto en su primer día de clases, ¿qué tal si vamos a acompañarla?

Tomoyo asintió muy feliz, mientras Shaoran respondía somníferamente "está bien".

Cuando llegaron a la cancha, vieron a Rika y Yamazaki envueltos en una violenta pelea:

- ¡Eres un tonto Yamazaki! ¡Mira cómo me has dejado el uniforme con tu pelota!

- ¡Tú eres la tonta que se cruza en pleno juego!

De entre la asustada multitud, apareció la figura menuda de Misato con una leve sonrisa:

- Veo que en esta escuela hace falta un poco de amor...- y diciendo esto, los niños se calmaron de inmediato:

- Lo siento Rika, de veras lo siento.

- No, no importa, yo debí fijarme antes de cruzar la cancha.

- ¿Sabes algo? A pesar de quedar toda sucia, la hermosura no se ha borrado de tu rostro.

- Ay, no digas...

Ambos se sonrieron y se marcharon como los mejores amigos.

Entonces Sakura se acercó al oído de Tomoyo:

- ¿No te parece extraño que Rika y Yamazaki se peleen así?

- Pues más extraño fue el piropo que él le dijo.

- Sí, tienes razón... yo creí que a Rika le gustaba el profesor Terada.

 

 

Capítulo 3, la carta Clow

 

Después de este incidente, las peleas y reconciliaciones se hicieron más frecuentes entre los alumnos. Por todos los pasillos se veían chicos discutiendo, y con una pequeña intervención de Misato, se volvían a querer, incluso más que antes.

Todo esto le pareció demasiado extraño a Shaoran, así que por ayudar a su querida Sakura, se fue a investigar el por qué de las situaciones... ¿cómo era posible que Misato Kurumada, la chica que apenas conocían, fuera capaz de solucionar los problemas entre sus compañeros?

Luego de buscar un momento, encontró a dos de sus amigos peleando a morir:

- ¡Te dije que no te la prestaré!

- ¿Ah, no?

- ¡No!

- ¡Pues entonces, si no quieres pasarme la tarea de matemáticas, te voy a golpear muy duro!

- ¡Inténtalo imbécil!

Ya se iban a los puños, cuando apareció Misato con la típica sonrisa pasiva y misteriosa:

- Chicos, aquí sólo hay que poner algo de amor.

En ese momento, Shaoran, escondido tras una planta, vio cómo la niña hacía un extraño movimiento con la mano, y sacaba pequeñas chispas azules que se expandían rápidamente entre los alumnos. Sin duda eso era magia, sin duda Misato no era una estudiante común y corriente... estaba utilizando sus poderes para reconciliar a los muchachos.

Shaoran sonrió satisfecho de su hazaña, y corrió a contarle todo a Sakura:

- ¿Estás seguro?

- Sí, yo mismo la ví.

- Bueno, desde que ella llegó al salón, yo he estado sintiendo cada vez más clara la presencia de la carta.

- Crees que ella...

- No podemos asegurar nada, pero si en verdad usa magia es muy posible que tenga que ver con mis presentimtientos. Lo mejor será investigarla más a fondo.

Sin dudarlo un momento, Shaoran se ofreció para hacerlo todo:

- Si quieres yo me doy el trabajo.

- Pero Li, ya has hecho demasiado.

- ¿No confías en mí?

- No es que no confíe, es que creo que ya es suficiente.

- Pues no, yo te voy a ayudar mientras esté aquí. Además ya habíamos hablado de eso ¿no?

- Ay, está bien, haz lo que te parezca...- lo miró largamente y esperó un rato para hablar- de veras que ahora te estás portando muy lindo conmigo, y eso me agrada mucho.

Shaoran volvió a sonrojarse y se puso a mirar atentamente un pedazo de hoja seca en el suelo, pero esto no pasó desapercibido ante los ojos de la observadora Tomoyo.

Justo cuando iban a entrar nuevamente en la escuela para recoger sus cosas, Sakura se detuvo en seco: era la presencia de la carta más fuerte que nunca.

- ¿Qué pasa amiga?- interrogó asustada Tomoyo.

- Es... es la carta... su presencia es enorme...

- ¡Por donde!- se exaltó Shaoran, listo para enfrentar cualquier peligro.

- ¡A la derecha!- gritó Sakura, y los tres corrieron en la dirección señalada (no mencionemos que Tomoyo estaba más que feliz porque podría grabar a Sakura con su cámara de video en acción).

Al llegar, se pararon frente a la puerta del salón de música y escucharon una suave voz... era Misato, que participaba también en el coro de la escuela.

Abrieron la puerta lentamente, pero no había nadie adentro... sin embargo la voz se seguía oyendo. De pronto, una risa detuvo la canción, y vieron a Misato sentada sobre una viga del techo:

- Qué inteligentes son, compañeros... no creí que pudieran descubrir mis poderes tan luego. Pero en fin, querida Sakura, si quieres sellarme no te será nada de fácil.

- Entonces- Sakura estaba perpleja- tú eres una carta Clow... no puede ser.

- Puede ser niña, y de hecho, lo es- rió con una estridente carcajada- lo que pasa es que cuando Clow creó las cartas, me dejó escapar para que cumpliera mi propósito.

- ¿Propósito?

- Mmmm... ya lo sabrás, por ahora, déjame decirte que la única manera de que me selles, es que le robes un beso a la persona que amas, ya que yo soy la carta del amor.

- La persona que amo... Yukito.

A su lado, Shaoran hizo como que no había escuchado. Realmente le dolía que Sakura amara a Yukito, y no a él, que daría hasta su vida para protegerla.

- Tienes tres días, mi cazadora de cartas- le dijo Misato- así que justo la tercera noche, a las doce en punto, quiero que hayas cumplido lo que te pedí. Si no... ya sabes, seguiré vagando por este lindo planeta y enamoraré a quién se me dé la gana.

- ¿Y si cumplo todo, de inmediato te sellarás?

- De inmediato, en tu nombre y en el nombre de mi apreciado mago Clow.

- Muy bien, trataré de hacerlo, para que no vuelvas a armar parejas que no corresponden- y en ese momento pensó en que la carta había enamorado muy equivocadamente a Rika y Yamazaki... pobre de Chiharu.

 

 

Capítulo 4, pensamientos, sentimientos

 

A la mañana siguiente, Sakura se despertó más temprano de lo normal. No había dormido en toda la noche, pensando en que era más fácil irse a vivir a Plutón que obtener un beso de Yukito: ¿cómo iba a hacerlo?

Bajó a la cocina y vio a Touya, quien notó de inmediato que Sakura no había pasado una buena velada y dejó de comer para hablarle:

- Sakura... ¿estás bien?

- Sí.

- ¿Seguro, no te sientes enferma?

- No, estoy bien hermano, igual que siempre.

- Bien, pues entonces eres un monstruo- y volvió a comer otro poco- un monstruo madrugador.

Ella trató de sonreír, pero en su interior se sentía completamente desdichada: la única manera de sellar a la carta amor era esa,

¿por qué no podía existir algo más fácil? Sin embargo, si no lo hacía, amor iba a formar todas las parejas que se le vinieran en gana, y eso iba contra los sentimientos de todos... tenía que intentarlo.

- Oye monstruo, ya vámonos, que se me hace muy tarde.

- Sí, ya salgo- respondió Sakura calzándose los patines- ¡espérameee!

Siguió a su hermano patinando suavemente, y esperando ansiosa el momento en que vería a Yukito. Unos minutos más tarde, lo vieron salir de su casa con una sonrisa amable en el rostro:

- Hola Touya, hola pequeña Sakura.

- Hola- saludó ella muy tímida.

- Te ves algo rara hoy, ¿tienes algún problema?

- No, no es nada- pero no se atrevía a mirarlo a los ojos- estoy bien Yukito, gracias.

La voz de Touya se coló en la conversación:

- No te preocupes Yuki, debe ser una de esas enfermedades temporales que atacan a los monstruos.

El joven sonrió, pero para su sorpresa, Sakura siguió mirando el suelo sin levantar la vista.

 

Al llegar al salón, lo primero que hizo fue mirar a Misato: ella estaba tranquila, y sentada en su puesto con la sonrisa de misterio.

- Hola Misato.

- Hola.

Se quedó mirándola un buen rato, hasta que la misma niña habló:

- ¿Quieres que haga un acto de magia para tí, card captor Sakura?

- Ehmm... no es bueno que menciones eso aquí.

- No te pongas nerviosa amiga, sé perfectamente que se desconoce tu identidad en Tomoeda... pero recuerda, tres días, justo a la medianoche- y volvió a sonreírle. 

Después de eso, Sakura se fue a su puesto y saludó:

- Hola Li.

El muchacho le dirigió una mirada perdida sin responderle.

-  Dije que hola Li...

- ¿Ah? ¿Me hablas a mi?

- Pues claro, si no conozco a otro.

- Ah, si... si, hola.

- ¿Estás bien?

- ¿Ah?

- Mmmmm... bueno, dejémoslo así.

Pasó un buen rato hasta que Shaoran volvió a hablarle:

- ¿Ya pensaste lo que vas a hacer?

- Bueno... no mucho, es que está muy difícil. Anoche le conté a Kero todo lo de la carta, y también me dijo lo mismo: que no existe otro método.

- Entonces...- se detuvo un momento- entonces...

Ella lo miró confundida; no era común que Shaoran se portara de esa manera:

- Oye Li, tú no estás bien.

- ¿Mmmm? ¿Por qué lo dices?

- ¿Te portas así con todos o es sólo conmigo?

- ¿Ah?- el chico seguía evadiendo las preguntas.

- ¿Sabes? no me agrada que me hagas esto.

- ¿Yo?

- Sí, tú.

- Pues la verdad, a mí tampoco me agrada que me hagas esto.

- ¿Qué cosa?- preguntó Sakura extrañada, alegrándose un poco de que Shaoran le hablara en serio.

- ¿Mmmm? ¿me hablaste?

- Vaya, qué malo eres...- definitivamente él no estaba dispuesto a seguir con seriedad la conversacion.

 Como iba a ser imposible que Shaoran la tomara mucho en cuenta, decidió ir con su amiga Tomoyo:

- Buenos días Tomoyo.

- Buenos días Sakura, ¿todo bien?

- Ah, creo que sí... aunque me pasé toda la noche en vela pensando.

- Vaya, no deberías preocuparte tanto.

- Claro que sí, de mí depende el futuro de muchas personas.

- Quizás tengas razón, pero... ¿has planeado ya cómo te vas a reunir con el joven Yukito?

- ¿Reunirme con él?

- Pues claro, si vas a darle un beso tiene que ser en una cita ¿no?

- Sí, sí... tendré que llamarlo... ¡pero me da mucha pena Tomoyo!

- Bueno, no debes perder los ánimos, yo misma te ayudaré...- pensó un rato- ¡ya sé! ¿por qué no lo invitas a tomar un helado a la nueva tienda? ¡de seguro le encantará la idea!

- ¿Tú crees?

- ¡Claro! el joven Yukito es muy bueno para comer...

Sakura pensó que después de todo, esa no era tan mala idea... es más, ya estaba creyendo que aceptaría de inmediato. De pronto, le dirigió una mirada a Shaoran, el cual seguía pensativo y perdido:

- Oye Tomoyo, ¿tú sabes qué le pasa a Li?

- No exactamente Sakura, pero tengo un presentimiento de lo que puede ser.

- ¿Qué?

- Pues... ayer, cuando escuchó que tú hablabas del joven Yukito refiriéndote a la persona que amabas, se puso muy triste, y no volvió a hablar de nada. Incluso cuando se marchó a su casa y yo le iba haciendo compañía, lo único que dijo fue : "Sakura nunca me va a querer, ¿verdad Daidouji?" y entonces no supe qué responderle.

- ¿Él te dijo eso?

- Sí, aunque al principio ni yo misma me lo creía... pero ya ves Sakura, lo tienes completamente impactado.

- Entonces, por eso se portó tan raro conmigo cuando llegué... no puede ser.

Se sentó en su puesto y se quedó largo rato reflexionando. Si Shaoran se sentía triste porque ella amaba a Yukito... eso quería decir que lo tenía enamorado, y lo que menos deseaba era lastimarlo; había sido tan bueno con ella todo el tiempo:

- Oye Li...

- Qué.

- Necesito hablar en serio contigo, de veras que es muy importante.

- ¿Ah?

- Oh, vamos Li, hazme caso aunque sea por hoy ¿si?

- Está bien, ¿qué quieres?

- Bueno... es que Tomoyo me dijo algo, y me gustaría saber si es cierto.

- Qué.

- Pues... mira, es que no sé cómo...

- ¿Que yo pensaba que nunca ibas a quererme?

- Sí, eso.

- Tonterías de Daidouji, a mí me gusta una niña muy bonita ¿sabes?

- Ah- no sabía por qué, pero se sentía decepcionada al no ser el amor de Shaoran- y ¿quién es la afortunada?

- Es una chica del salón, y la conozco bastante bien.

- Ya veo, pero si tú no te juntas con ninguna niña del salón Li... ¿cómo puede ser?

- Me junto contigo.

Sakura se quedó sin respiración; ¿qué acaso no había dicho que no era ella?

- Oye, no me tomes a la broma.

- No es broma, te estoy hablando en serio.

- Pero, pero...

- Pero nada, ahora debes concentrarte y cumplir tu misión con esa persona.

- Y tú...

- Yo me quedaré aquí, ayudándote como siempre... aunque no sea lo mejor para mi corazón.

Sakura se calló, mientras la mente se le llenaba de pensamientos:

- ¿Estarás bien?

- Estaré aquí, sólo eso.

- Bueno... no quiero que dejemos de ser amigos.

- No pasará.

Ella le sonrió, y extrañamente sintió que el corazón se le apretaba; tenía ganas de llorar.

 

 

Capítulo 5, el gran error

 

La noche pasada, y después de pensarlo mucho (hasta que Kero apretó el botón de rediscado) Sakura se contactó con Yukito y le invitó a tomarse unos helados; él aceptó muy gustoso y quedaron de verse en la tienda a las 10.

Llegada la hora, la niña llegó vestida con un hermoso traje azul y la sonrisa menos nerviosa que podía fingir:

- Hola Yukito.

- Ah, Sakura, que bueno que llegaste, es que ya me estoy muriendo de hambre- y se rió simpáticamente.

Sakura también iba a reirse, pero vio algo que la detuvo y la hizo sentir un poco culpable: Shaoran y Tomoyo estaban sentados en una banca, justo al frente de la heladería y con cámara en mano.

- Yukito, ¿me disculpas un momento?

- Claro, yo pasaré a reservar un puesto mientras tanto.

Ella asintió y se dirigió al lugar de los chicos:

- ¿Qué están haciendo aquí?

- Ay Sakura, hoy será un momento tan epecial que he decidido grabarte... y además te ves divina!

- ¿Y tú Li?

- Yo vine... pues... no lo sé, sólo vine.

Tomoyo se acercó al oído de su amiga:

- Vino porque no cree que puedas besar al joven Yukito, quiere comprobarlo él mismo.

- Vaya, qué ideas.

Se alejó de la pareja y entró en la tienda; en la mesa final, Yukito le hacía señas con la mano:

- Bueno pequeña, ¿qué vas a ordenar?

- Mmmm- que le dijera pequeña no era un gran incentivo- no lo sé, creo que un helado de fresa estará bien.

- Entonces, yo quiero un café helado.

Después de mucho conversar, Sakura miró su reloj: ya eran las 11 de la noche... tenía solamente 1 hora para actuar, mientras Tomoyo la grababa desde un ángulo secreto del local acompañada por Shaoran.

- Yukito...

- Dime.

- Tú... ¿tienes novia?

- No, ya te lo había comentado antes.

- Ah...- comenzó a revolverse las manos en señal de nerviosismo- y... ¿cómo te gustan las chicas?

- Qué preguntas- contestó él riendo- bueno, me gustan las chicas simpáticas y alegres, así como tú.

El corazón de Sakura dio un vuelco: ¿como ella? No, no podía ser, de seguro Yukito le estaba tomando el pelo.. pero era la perfecta oportunidad para besarlo... uno, dos, y... le plantó un rápido beso sobre los labios.

- ¿Sakura?

- Ah, yo.. yo.. lo siento, qué tonta, lo siento de verdad Yukito, perdón.

Se levantó lo más rápido que pudo y salió corriendo de la heladería:

- ¡Sakura!- le gritó Tomoyo- ¡qué bien, lo has conseguido, y todo está aquí en mi cámara de video!

- Felicidades- dijo Shaoran tristemente- debes estar muy feliz ¿no? casi tanto como yo... mejor me voy a casa.

- ¡Espera!- lo detuvo Sakura- yo... lo hice sólo por la carta, de veras...

- Sí, claro.

- Es verdad, es verdad Li.

- Sí, claro, te creo "pequeña Sakura"... ahora vamos a la escuela, Kurumada nos debe estar esperando.

Todos marcharon, y esta vez las ganas de llorar de Sakura se acentuaron aún más; ¿qué le estaba pasando? no se sentía tan feliz por haberlo besado... ni siquiera le importaba tanto.

 

Llegaron a Tomoeda cuando faltaban diez minutos para las doce de la noche, y como siempre, la voz de Misato resonó dulcemente en el salón de música:

- Ah, Sakura, ya llegaste.

- Sí, y estoy lista para sellarte Misato, o mejor dicho, carta Clow.

-¿Eso crees?

La niña se extrañó:

- Claro... yo.. yo ya besé a Yukito.

- Sí, lo hiciste, pero... ¿la persona que amas se llama Yukito, o se llama, tal vez, Li Shaoran?

El corazón de Sakura volvió a contraerse; y una lágrima fina le rodó en la mejilla.

 

 

Capítulo 6, el verdadero amor

 

Los cuatro presentes guardaron un silencio de sepulcro; nadie se atrevía a decir una palabra. Esto, hasta que la bella carta amor tomó la iniciativa:

- Responde, Sakura... sé que no tienes idea de lo que te está sucediendo, pero en fin, de eso se trata.

La niña se secó la cara con la mano:

- Misato... yo... tienes razón, no sé lo que me pasa. Es como si ese beso con Yukito no me hubiera hecho feliz. Yo creí que estaba enamorada de él, pero si tú no tienes la voluntad  de sellarte...

- Es porque, en efecto, ese chico no es a quien amas realmente, ¿que dices?

- No, no lo amo... tal vez lo quiero mucho, pero no lo amo. Yo... estoy dispuesta a besar a quien de veras se ha ganado mi corazón, haciendo hasta lo imposible por mí y dándomelo todo... a Shaoran.

El niño pareció tan sorprendido como feliz:

- ¿Estás segura de eso?

- Muy segura- respondió ella sonriendo.

- Entonces... para qué esperar tanto el momento más feliz de mi vida, Sakura.

Ambos se juntaron y se besaron largamente, mientras la carta amor desplegaba una sonrisa diferente a todas las anteriores; ahora sí estaba completamente dispuesta a dejar el mundo de los humanos.

- Shaoran... yo... quiero pedirte perdón por lo de Yukito, es que pensé que...

- No digas nada, te entiendo... y ahora más que nunca te quiero.

Ella lo abrazó muy fuerte, como para no dejarlo ir jamás. Entonces Misato habló con gran satisfacción:

- Muy bien, cazadores de cartas, ya ha llegado la hora de que me selle, pues he cumplido mi misión.

- No me has dicho cual es- interrumpió Sakura.

- Bueno, desde siempre el mago Clow supo que tú ibas a ser su descendiente. Supo también de todos los rivales y amigos que te iban a aparecer en el camino, y aunque no lo creas, siempre estuvo seguro de tu amor con Li Shaoran.

- ¿De veras?

- Sí, y mi misión era la de juntarlos a ustedes dos, para que te dieras cuenta, Sakura, de que el verdadero amor es el que se hace con el tiempo. Y eso es todo, ya dejaré de ser Misato Kurumada, y me transformaré en amor.

- Pero, mi báculo actual no sirve para transformar las cartas Clow...

- No te preocupes, tu amor y el amor de Li Shaoran, me son suficientes para regresar a la forma humilde que merezco.

Y diciendo esto, Misato fue envuelta por una luz blanca, con lo que poco a poco tomó la forma de una carta y se deslizó en las manos de Sakura y su amado:

- Que bien Shaoran, ahora todo está arreglado.

- Y ahora podemos estar juntos, juntos para siempre...

- Juntos y grabados- dijo alegremente Tomoyo, mientras apagaba su cámara de video muy satisfecha.

 

Nota de la autora: como ya se dieron cuenta, en este fic estoy demostrando mi completo desacuerdo ante el amor de Sakura por Yukito, y creo que como yo, ustedes también piensan que se ve mejor con el lindo de Shaoran ¿verdad?

Bueno, ojala les haya gustado, porque este es mi primer trabajo serio y lo he hecho en dos días sin parar.

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