The Four Mystical Gems

Autora: Kirisame


Acto 5: Message from the Clow

-Uy, qué lindo. Kawaii! Kerberos es tan cuchi...
-¡Maru! -gritó Yukito-. Ve al grano y dinos el mensaje -el ambiente estaba tenso.
-Tienes razón. Yue ha estado en ascuas por 3 días. Primero que nada -Maru tomó el libro "Grandes Magos de la historia". Lo abrió en una página con el título "Lead Clow", donde incluso había una ilustración suya. Dentro del libro tenía 2 grandes sobres y una foto. Le dio el sobre sin abrir a Sakura-, lee esto en voz alta. No tengas miedo.
Sakura vio la letra de la carta en su interior. La conocía: era la de Eriol.

Mi querida amiga Sakura:

Espero que todos los demás se encuentren bien. Mándales saludos cariñosos a Kerberos, Yue, Tomoyo-kun y a tu padre, por favor.
Sé que te preguntas por qué no te envié la presente a tu dirección de e-mail, que es el medio habitual en que nos comunicamos. El problema es que tengo que dar demasiadas explicaciones, bastante complicadas, las cuales no son fáciles de entender de forma escrita.
La mensajera es mi buena amiga Maru-chan. Le he pedido amablemente que, ya que de todos modos pensaba ir a Japón, me hiciera el favor de contarles el suceso que me ha estado preocupando. Pueden confiar completamente en ella, de la misma forma en que confían en mí.
Sin duda, cuestionarán mi decisión, alegando que bien podía relatarlo por método directo, en lugar de tomar un sistema tan poco ortodoxo. Tengo mis razones. Primero, por lo anteriormente dicho. Segundo, porque las cartas desde Inglaterra hacia España llegan antes que las cartas hacia Japón. Tercero, por la coincidencia, o más bien la mano del destino, que hizo que ella hubiese planeado tal viaje en estas fechas. Cuarto, Maru colecciona libros de magia, por lo que fácilmente le pude dejar cosas sin explicar, que ella investigó a fondo. Estoy seguro que ya debe estar tan enterada como yo. Quinto, así de una vez les mando, por ahora, un refuerzo. Tengo muchos más motivos, sin embargo, ya estos son más que suficientes, creo yo.
Hasta que no regrese a Japón, pueden pedirle ayuda a ella. Aún no desarrolla sus poderes al máximo, pero sé que les será muy útil.
Debemos evitar con todas nuestras fuerzas que el peligro amenace al mundo. Debo reconocer que no tengo ni idea de cuál será, mas tengo un mal presentimiento. Buena suerte.

          Love,
                Hiragizawa Eriol

Todos los rostros tenían expresión sombría. ¿Qué sería tan temible como para tener angustiada a a la reencarnación del poderoso Clow? Ni él mismo lo sabía. Después de un buen rato de silencio, se oyó la voz de la menor de los Kinomoto.
-Entonces... ¿tú eres amiga de Eriol-kun?
-Sí -respondió Maru-. Lo conocí el año pasado, en Londres, junto con todos los demás -sacó la foto del libro y la mostró; aparecían ella, Eriol, Kaho Mizuki, Nakuru Akizuki y Spi.
«Ejem. Es mejor que comience explicándoles sobre las 4 fuerzas.
«Como ya deben saber, la hechicería oriental se basa en el fundamento del Yin-Yang. La naturaleza no es más que la armonía entre la fuerza "positiva", yang, y la fuerza "negativa", yin. Ambas son necesarias y complementarias: por ejemplo, no hay luz sin oscuridad.
«En cambio, la hechicería occidental le atribuye 4 elementos a la naturaleza. Ya Uds. los conocen: el fuego, el agua, la tierra y el aire o viento. Y la interacción de estas poderosas fuerzas es lo que crea la energía en el mundo. Esta creencia no sólo se limita a la magia. La astrología le adjudicó a cada elemento una personalidad, y le atribuyó a cada signo el elemento que mejor defina a su carácter a grosso modo.
«El mago Clow pertenecía a ambas escuelas, y eso se ve reflejado en las cartas. Por ello, 4 de las cartas más poderosas de tu mazo, Sakura, son las elementales. Más aún, los 2 guardianes encierran en sí ambas ramas. Kerberos, el sol -se dirigió a Kero-, es la energía yang; además, controla el fuego y la tierra. Mientras que Yue, la luna -miró a Yukito-, representa la energía yin, y domina el agua y el viento. Como verán, ambas criaturas son contradictorias, opuestas y complementarias desde cualquier punto de vista. Los elementos de uno anulan los del otro, y viceversa.
-¿Yue también gobierna al agua, y por ende, a "Watery"? -inquirió Sakura-. Sabía lo del viento, pero no que...
-Así es -continuó Maru-, porque la luna se refleja en el agua e influye en las mareas.
«Ahora, les relataré lo que Eriol me mandó a investigar. La leyenda de las Gemas Místicas.
«Cuentan que, en la época del Rey Arturo, un perveso demonio se propuso destruir a la raza humana. Su poder era tal que ningún hechicero pudo con él. Arrasaba con todo lo que tenía a su paso. Entonces, Merlín le pidió ayuda a un hada, conocida como la Dama del Lago. Éste había encontrado el hechizo que acabaría con el demonio, pero requería tanta magia que ni él ni nadie podrían siquiera conjurarlo. La Dama le dio 4 gemas: un diamante, un rubí, una esmeralda y un zafiro. No eran más que poderosísimos talismanes para invocar a cada uno de los elementos, aumentando así los poderes de quien o quienes los usaran. Después de crear un báculo especial de oro, e incrustarle las gemas a éste, Merlín convocó a otros 23 magos. Cada uno vertió sus poderes en el báculo, como combustible para las gemas. Con tal poder, pudieron invocar el gran hechizo, y aniquilaron al demonio.
«Ninguno de ellos perdió sus poderes ni mermaron; sin embargo, los talismanes quedaron cargados con la magia de los 24 hechiceros. El báculo, después de ser un salvador, amenazaba con convertirse en destructor, si caía en manos tenebrosas. Era una tentación demasiado fuerte... tanto poder... Entonces Merlín le quitó las piedras, y las dispersó con el báculo por toda Europa. Eso es todo lo que pude averiguar -hizo una pausa.
«Hace un mes, me llegó un paquete de Eriol. Cosa extraña, él nunca me había mandado correo común, sólo e-mails. Primero, me pedía que fuera y me quedara en Tomoeda, le entregara a Kinomoto Sakura esa carta y ofreciera mi ayuda. Lo único que me comentó era que se había enterado que, en un museo francés, habían robado un gran rubí. Según él, estaba bien seguro que se trataba de una de las 4 Gemas Místicas de Merlín: el Rubí de Fuego. Estaba preocupado, porque algo se traía entre manos el que se lo había llevado. Para Eriol, no era una simple coincidencia.
«Dos semanas después, me invitó, vía e-mail, a chatear con él. Me informó que el Diamante de Viento había desaparecido. Formaba parte de las joyas de la corona del Reino Unido. Alguien había burlado la seguridad real y a Scotland Yard, y sólo para conseguir ese único diamante, ¡en una habitación llena de joyas valiosísimas! Ya no había duda alguna: una persona con poderes buscaba las gemas, y su propósito no podía ser bueno.
«Entonces me confió algo más: él sabía la localización exacta de la Esmeralda de Tierra. En su vida pasada, un mago se la había dejado como herencia a Clow. Antes de mudarse a Tomoeda, él vivió un tiempo en Osaka. Él escondió la piedra ahí. ¡La esmeralda está en Japón, y es nuestro deber protegerla!

Ante estas palabras, todos ahogaron un grito. Comprendieron perfectamente la situación. Un silencio frío recorrió el cuarto. No podían evitar sorprenderse al saber que Clow poseyera tal talismán. Un temor intenso invadió sus mentes. Un peligroso enemigo los acechaba, sin siquiera conocer su identidad y sus planes.
-Es sólo una teoría -intervino Kero-, pero sin ese báculo no le sirven de nada las rocas. Mientras no las tenga, hay esperanzas, ¿ne?
-No -dijo rotundamente Maru-. El báculo dorado es únicamente un cetro para sostener las gemas. Carece de poderes; las rocas son las poderosas. Con tan sólo tocar una, se accede a una gran cantidad de magia. Las piedras son el alma, el báculo un cuerpo vacío -Kero tragó saliva-... Sé que no soy tan fuerte como tú, Sakura-san, o como Eriol, pero pienso cooperar. Ustedes me dirán si se unirán a nosotros. No pienso forzarlos. Me dicen qué piensan.
Sakura habló con voz clara y madura, lo que sorprendió a todos:
-Estoy contigo. No puedo permitir que un sujeto malo se salga con la suya. Para algo tengo mis cartas, así que las usaré sin vacilar. Kero-chan, Yukito-san, no los obligaré a acompañarme. Es mucho riesgo.
-¿Acaso dudas que lucharé contigo? -exclamó Kero-. No eres sólo mi dueña, también eres mi amiga. Siempre estaré a tu lado, tonta. No me quedaré de brazos cruzados mientras un demente hace desastres.
-No podría estar más de acuerdo -añadió con seguridad Yukito-. No las dejaremos solas, a merced del que está detrás de esto. Además -miró de reojo a Touya-, prometí que te cuidaría. Es mi deber como tu amigo y tu guardián.
-Chicos... -murmuró Sakura, emocionada.
-Yo nunca puedo ser de mucha ayuda -intervino Shaoran-, sin embargo, me uniré a Uds. Nos enfrentaremos a algo grande, y no me podrán excluir esta vez. I'm in.
-Oye, Maru -preguntó Sakura-, ¿cómo podremos saber...?
-Déjalo en mis manos -respondió-. Yo les aviso. Apenas regrese Eriol o haya una presencia extraña en Japón, los llamo, confíen. Denme sus teléfonos.
-Por cierto -comentó Tomoyo-, ¿cómo pudiste encontrarlos a todos?
-Ah, eso -hizo un gesto, flexionando de arriba abajo la muñeca-. Eriol me había contado el año pasado sobre el cambio de las cartas. Así que ya me sé la historia completa. Hasta incluso me habló sobre ti, Tomoyo-san, sobre Li-san y sobre Touya-san. Cuando chateé con Eriol, él me describió con lujo de detalles a Sakura-san y a las identidades falsas de los guardianes. No me describió a Li Shao Lan, pues no pensó que estarías en Japón. Ya con eso, fue fácil.
-Ya es tarde -dijo Touya, un poco relegado-. Otousan se preocupará por nosotros.
-Tienes razón -comentó Sakura-. Bueno, nos veremos, Maru-kun -todos salieron del cuarto. Todos, menos Yukito.
-Entonces, era eso -dijo, tratando de parecer indiferente-. Me seguías para rastrearnos.
-Pues... sí y no. Al principio fue así, cuando fui a Burgerland buscando a Yue. Después me di cuenta que Tsukishiro Yukito me caía bien, y que era un buen amigo y maestro de japonés. Yo no fui a tu casa ayer a vigilarte, sino a pasar tiempo con un nuevo amigo. Aunque tu intención al invitarme sí era espiarme y ver si me sacabas información, ¿ne?
-Hmm... sí y no. Al principio fue así, cuando sentí una presencia extraña en el trabajo. Ayer supe que Fuentesu Maru era simpática, y una buena alumna y amiga -todo esto lo dijo imitando el tono solemne que ella había empleado.
Ambos rieron con ganas. Ahora que estaban del mismo bando, era innecesaria la desconfianza.

Continuará... ^_^

En el próximo episodio:
Hola, soy Maru. ¡No creas que me ganarás esta vez, Kero-chan! ¿Llamada de Eriol? ¡Oh, por Dios, qué es ese punto en Tokyo! Al menos podré estrenar mi traje de combate. Se ven muy cool, tengo que tomarles una foto. ¡Yupi, esto sí que es forma de volar, al diablo los aviones! Debería estar aquí, ¿adónde se ha ido? No se pierdan el acto 6: "Danger lies in Tokyo".
Vaya giro argumental, ¿ne? Espero que les hayan parecido medio coherentes las explicaciones, que me quemé 5 neuronas al inventar esas leyendas. A propósito, en el manga siempre daban el "profile" o perfil de cada personaje. Hice uno con Maru, hagan click aquí para verlo (inventaré pocos personajes nuevos, pero los hago bien hechos). En esa misma página, hay un dibujo cutre hecho en Paint (must buy scanner) del talismán de la española, así se hacen una idea. Eso es todo, C-ya!