The Four Mystical Gems

Autora: Kirisame


Acto 6: Danger lies in Tokyo

Durante 3 días, no ocurrió nada relevante. El clima era tan agradable, que el recuerdo de las gemas se guardó en el subconsciente colectivo y no quiso salir. Sakura y Shaoran seguían disfrutando de su compañía mutua. Tomoyo salió con su compañero de clases, Shigeru, y le regresó la extraña obsesión de confeccionar trajes de batalla para su amiga.
Maru, un tanto paranoica, invocaba "magic location" cada 6 horas sobre los mapas de Tokyo, Osaka y Tomoeda. Entretanto, pasaba el rato con Yukito, cuando éste no salía con Touya, aprendiendo uno que otro kanji. Lo curioso es que desarrolló otra relación amistosa con el menos pensado: con Kero-chan. El segundo día, después de ir al mercado, Sakura oyó mucho ruido en su cuarto. Al subir, encontró los restos de un paquete de galletas de chocolate, y vio a Kero y Maru enfrascados en una pelea de videojuegos.
-No le vencerás a la bola de fuego del guerrero Kerberos.
-No me hagas reír. Si mi patada de tornado te bajó la mitad de energía.
-Tengo un as bajo la manga. ¡Aquí te va un mega combo!
-¡Nooooo! Me mataste, desgraciao -una vena se hinchó en su frente.
-Y te acabo con el fatality. Mira, te volé los huesos.
Una gota de sudor apareció en la cabeza de Sakura.
-Je je... Maru-kun, ¿qué haces aquí?
-Hola, Sakura-san. Kero-chan me llamó para hablar sobre las gemas, y terminamos merendando. Luego, me retó a una partidita de "Mortal Fighters in a Street Combat".
"Qué extraño. Esta chica sí que es curiosa...", pensó Sakura.-¿Alguna novedad?
-No, aún no. No te preocupes, no te fallaré -se dirigió a Kero-. No, no pongas "Evil zombie aliens". Ese juego es kuso. ¿Quieres galletas, Sakura-san?

En la tarde del cuarto día, sonó el teléfono en el templo Tsukimine.
-Maru-kun, es para ti.
-Arigato -tomó el auricular-. Moshi moshi.
La voz de un joven se escuchó del otro lado, hablando en inglés.
-Hello, Maru! How's everything going?
-¡Eriol! ¿Cómo estás?
-¿Has hablado con Sakura? ¿Están dispuestos?
-Yeah... Oye, tu tono es extraño. ¿Ocurre algo?
-Ayer me enteré de una mala noticia. Ya tiene el Zafiro de Agua.
-WHAAAAT!?!?
-Le pertenecía a una ricachona norteamericana. Se lo robaron anteayer. Ahora... sólo falta la esmeralda.
-Virgen Santa.
-Redobla la guardia, Maru, no te descuides, y no desesperen. Te estoy llamando desde el aeropuerto. Tomaremos todos el próximo vuelo a Tokyo.
-Ok, eso me alivia un poco.
-Nos vemos mañana. Bye! -colgó.
Ella ubicó "magic location" con el mapa de Tokyo. Los mismos puntos de siempre. Tomó el teléfono y llamó a Sakura, Shaoran y Yukito para contarles lo de Eriol y el zafiro. Cuando terminó, eran las 7. Volvió al mapa. Lo que vio la horrorizó.

Un nuevo puntito de luz había aparecido en la capital.

Finalmente, Sakura, Shaoran, Tomoyo y Kero (en su verdadera identidad) llegaron al templo. Li tenía puestas sus ropas chinas de combate características, de un profundo color verde y algunos tonos dorados, junto con símbolos negri-blancos, tales como el yin-yang, dibujados en su túnica. Sakura vestía un traje de color azul cielo y rosa claro, diseñado por Tomoyo. Consistía en un coqueto conjunto de chaqueta, top, falda y sombrerito. Su amiga los seguía, cámara en mano.
En la entrada, los esperaba Maru. Ella también vestía un traje especial. Una prenda color lila, que se asemejaba a un sobretodo, la cubría hasta sus rodillas. Los botones llegaban hasta debajo del pecho; hasta ahí era ceñido al cuerpo y abajo tomaba vuelo. No tenía cuello; su escote y las largas mangas eran iguales a las de un kimono. La tela tenía un estampado de estrellitas plateadas. Debajo, llevaba un pantalón capri lila. El cabello estaba trenzado, sus zarcillos, dispares, eran un sol y una luna plateados. El talismán guindaba de su cuello de una cadena de plata. En las manos, cargaba la varita, el mapa y una cámara de fotos.
-Qué bueno que llegan. Yo... Cool! Qué bonita su ropa. Me encanta la tuya, Li-san. ¡Tan china! -le tomó una foto a ambos.
-¡La tuya también está divina! -añadió Tomoyo.
-Gracias. Yo la diseñé y la mandé a hacer. Hoy la estoy estrenando. Hey, me das una copia de lo que filmes hoy, por fa.
Gota de sudor sobre las cabezas de Sakura y Li. En ese momento, Kero aterrizó.
-¡¡KERO!! -chilló Maru. Era primera vez que veía la identidad real de Kerberos. Unas luces encendieron sus ojos, y comenzó a rodear a la bestia-. Awesome! Increíble. Te vez tan lindo, tan majestuoso, genial.
-¡Hasta que por fin alguien lo reconoce! -dijo éste con orgullo.
-Sonríe, Kerberos-san -Maru comenzó a sacarle fotos, y Kero hizo poses algo extravagantes.
-Se nota que no ves esto todos los días -dijo Sakura.
-Para nada -rió y dejó la cámara-. Bueno, ahora sí.
-Espera -dijo Kinomoto-. Yue estaba detrás de nosotros.
En segundos, el juez aterrizó cerca de los presentes. Otra vez, la misma reacción por parte de Maru.
-¡¡YUE!! -chilló de nuevo-. Fabulous! Misterioso y elegante -otra vez se oyeron los clicks de la cámara. Una gota de sudor en la cabeza de Yue.
-Basta, Maru-kun -dijo éste.
-Sí, vuelve a fijar tu atención en ¡MÍ! -gritó Kero, celoso. Una vena palpitaba en su sien.
-Eh... -miró a los 2, indecisa-. Ya sé. Tomoyo-san, tómanos una foto a los 3. Agarra la cámara. Sonríe menos, Kero-san. Sonríe más, Yue-san. Digan "cheese" -sonó el click-. Arigato.
-Disculpa, Maru-kun -murmuró Sakura-, pero sería mejor que pasemos a lo importante.
-Sí, gomen nasai. Comprendan. Yo no veo este tipo de criaturas todos los días. De hecho, en mi país es cosa extraña la magia. En fin, vamos al grano.
-Primero nos dices que Hiragizawa llamó, que él viene a Japón pues robaron la otra gema -dijo Shaoran-. Y a la hora y pico, vuelves a llamar, gritando que el ladrón está en Tokyo. Ahora, ¿cómo supiste que estaba allá, si ni siquiera Eriol estaba enterado?
-Verás, por medio de un hechizo llamado "magic location", que aprendí en Massachusetts. Ubica en un mapa de un lugar, ciudad o región todos los entes con energía mágica. Además, si colocas un dedo sobre su localización, sientes incluso su presencia. Así encontré a Yuki-san. He estado verificando los mapas de Osaka y Tokyo durante días. Justo al terminar de hablar por teléfono, vi un punto nuevo con poderes descomunales en la ciudad capital.
-¿Qué pasaría si enmascara su presencia? -preguntó Kero- ¿Desaparece del mapa?
-Claro que no -replicó-. El hechizo ubica la fuente del poder, la energía. Aunque la oculte, igual existe e igual la encuentra. Nada tiene que ver con la presencia.
-¿Y qué vamos a hacer? -inquirió Sakura.
-No sé que opinan. O esperamos a Eriol o vamos a buscar al bastardo.
-Yo creo que es mejor que esperemos a Eriol-kun.
-Comprendo tu punto de vista, Sakura -dijo Yue-, pero puede que mañana sea demasiado tarde.
-Cierto -intervino Tomoyo-. Será más difícil si mañana se va directo a Osaka en auto o en el Shinkansen.
-Pelear ahora sería exponernos -habló Li-. No sabemos lo que nos espera. Aunque podríamos ir sólo a espiarlo, sin atacarlo, excepto si nos ataca a nosotros primero o hace algo sospechoso.
Todos parecían de acuerdo. Irían a Tokyo.
-¿Y cómo hacemos? -interrogó Maru-. No vamos a tomar un autobús o un taxi con estas pintas.
-Lástima que hoy es el día libre del chofer -susurró con amargura Daidouji.
-Yue y yo podríamos adelantarnos volando -propuso Kero.
-¡Volar! -exclamó Sakura.
«Llave que guardas los poderes de mi estrella, muestra tu verdadera identidad ante Sakura, quien aceptó la misión contigo... ¡LIBÉRATE! -sacó la carta del 'vuelo'-. ¡FLY! -unas lindas alas aparecieron en la espalda de Sakura. Maru aplaudió a rabiar y tomó otra foto.
-Olvídalo, Sakura -dijo Shaoran, con dulzura, pero firme-. No los vamos a dejar ir solos.
-Hmm... tengo una idea -dijo la Kinomoto-. Aunque dudo que les guste mucho.

-¡¿Pero de qué me vieron cara, de mula de carga?! -rugió Kero.
Kerberos surcaba los cielos, notablemente irritado. En su lomo, se encontraba sentada Tomoyo, armada de su videograbadora, filmando una de las dos figuras aladas irregulares que volaban delante de ellos.
-Tranquilo, Kero-chan -le decía-. No eres el único cargado.
En la vanguardia, Sakura avanzaba, sujetando a Shaoran por la cintura. Si bien Sakura estaba del color de los tomates, su novio lo estaba más aún pues, sin querer, los senos de ella rozaban su espalda.
Entre Sakura y Kero, Yue llevaba a Maru de la misma manera. Ella estaba maravillada con esa forma de volar, tan divertida y tan segura. Comenzó a bromear con Yue, preguntándole cosas como que si tenía un paracaídas de emergencia guardado entre las alas, y cosas así. Él hizo una mueca y un sonido tan inusuales en su persona, que Kero no pudo evitar comentar con sarcasmo:
-¡No puede ser! El Señor Amargado se está riendo. Habrase visto... se me olvidó cuándo fue la última vez que se rió.
Las luces de la capital nipona brillaban, debajo de ellos. Era una visión preciosa; cada bombillo representaba la vida vibrante de la ciudad. De repente, se oyó un grito.
-¡Alto!
-¿Qué pasa, Maru-kun? -todos se detuvieron en el aire. Maru sacó su cámara, sonó el click y ella explicó y señaló.
-La Torre de Tokyo.
Si no estuviese varios metros por debajo de ellos, con seguridad hubieran caído al piso de golpe. Sus ojos estaban ligeramente desorbitados de exasperación-. No me miren así. Todavía soy turista, ¿ne?
-Descendamos en el techo de ese edificio -sugirió Li.

La imagen de la Torre de Tokyo recordó a los presentes aquel Juicio Final, acontecido años atrás, entre Sakura y Yue, resultando ella victoriosa y convirtiéndose en la nueva dueña. Maru sacó su varita de cedro y el mapa.
-Estrella del Norte y Cruz del Sur. Muéstrenme dónde está la energía de Tokyo. Ubicación mágica, te invoco -todos soltaron un "oooh!"-. ¿Ven los 5 puntos juntos? Somos nosotros. "Él" debe ser el punto en este parque. Ya conozco a los otros 3, son inofensivos.
-¿Puedo? -preguntó Sakura.
-Sure.
Puso su dedo sobre cada presencia, empezando por los 5 puntos. Maru le explicó que uno no puede sentir su propia presencia en el mapa, pero sí verla. Continuó con los otros 4 puntos. Al llegar al del parque, gritó.
-Es "él". Es demasiado poderoso. No vayamos.
-Ya es tarde -declaró Yue-. Vamos allá.

Aterrizó de nuevo el grupo en el parque. Se adentraron en la densa vegetación, inseguros. El sujeto había enmascarado su presencia, así que vagaban por los árboles y arbustos, sin encontrar ni un solo vestigio de vida humana, pues era muy noche.
-No lo podemos encontrar -comentó enfadado Shaoran-. ¿Dónde podrá estar?
-Detrás de ustedes, mocosos -dijo una voz áspera y fría.

Continuará... ^_^

En el próximo episodio:
La primera batalla por el destino de las Gemas. El peligro envuelve con su manto oscuro a nuestros amigos. ¿Serán capaces de escapar a la fatalidad? Sean testigos en el acto 7: "Showdown with the dark thief".
Notas explicativas:
Vocabulario:
* kuso: ejem... su equivalente en español es una palabra de 6 letras que empieza con m y significa "excremento". Ya saben cuál es, ne?
* shinkansen: el famoso tren bala japonés.