The Four Mystical Gems

Autora: Kirisame


Acto 7: Showdown with the dark thief

El tiempo se paralizó: los segundos parecían minutos. La respiración era lenta, densa, oscilante. Torbellinos de pensamientos invadían sus mentes. Hora de aceptar la verdad: los habían descubierto, el plan había salido mal y, aunque no lo quisieran, aunque ninguno estaría listo, debían entrar a la batalla y luchar. Se dieron la vuelta, despacio, tragando saliva.
Un hombre alto los observaba, con una mueca que parecía una tosca sonrisa. Su cabello era negro azabache, al igual que su corta barba. Sus ojos grises cargaban una mirada fría y cruel. Vestía una larga gabardina beige. Era claro que debía ser occidental; probablemente de un país europeo del nor-oriente.
-¿Quién lo creería? -dijo al fin, con desdén-. Cinco mocosos me persiguen.
La frase enervó a todos, en especial a Li, que odiaba esa palabra, y a Maru, que era cuatro años mayor que los demás, aunque no lo aparentaba. Sakura escuchó que ella murmuraba, con los dientes apretados, palabras altisonantes en español. Shaoran rompió el silencio. Total, igual iban a terminar peleando, así que no importaba.
-¡Sabemos que tiene las Gemas Místicas! ¡Díganos quién demonios es usted!
Las chicas ahogaron un grito. "¿Está loco? ¿Por qué dijo eso?", pensó Sakura. Hasta Tomoyo se angustió. El hombre frunció el ceño. Luego soltó una risa macabra, que sobrecogió a todos.
-¡Así que de esto se trata! No me esperaba esto, en serio que no. ¿Y quieren saber quién soy yo? Saben de las gemas, pero no saben de mí. Igual se van a enterar, pero ya que lo desean ahora, se los diré. Soy el gran hechicero Boris Yefimovich, y pronto seré el dueño de las Gemas, y luego, del mundo.
"Qué bien", pensó Kero, "nos ha tocado el megalómano de turno".
-No si podemos evitarlo -replicó Shaoran.
-Será mejor que nos entregues esas piedras robadas -dijo la voz de Yue.
Dos gotas de sudor en las cabezas de Sakura y Maru, anonadadas.
"¿Tú también, Yue?", pensó la primera. "¡La madre que los parió! ¿En qué están pensando este par de tíos chalados?", caviló la segunda.
Boris miró fijamente a Yue, y luego a Kerberos, perplejo.
-¿Qué son estas cosas? Parecen fenómenos de circo.
-¡¡Lo mato!! ¡Lo descuartizaré, lo rostizaré, ya verá! ¡Maldito! -rugió con ira Kero, con venas hinchándose en su sien, mientras Yue lo sujetaba por la cola.
-No te rebajes a su nivel, Kerberos -susurró Yue, calmado. Mas su mirada estaba visiblemente cargada de furia, cosa inusual en el juez.
-Si quieren las gemas -prosiguió Boris-, tendrán que quitármelas por la fuerza... si pueden. ¡Ja, ja, ja!

Los 6 estaban reunidos en un círculo, decidiendo lo que debían hacer en contra de aquel sujeto.
-Muy bien, aunque sea un imbécil, no podemos hacerle daño. Es un ser humano -dijo Sakura-. Utilizaré el viento para inmovilizarlo.
-Te ayudaré -dijo Shaoran.
-Hey, yo también puedo -dijo Maru. Todos la miraron-. Sé usar el viento.
Sakura sacó una carta rosada. La lanzó al aire, y enfrente de ésta, colocó su báculo de estrella. La insignia mágica de Sakura brilló a sus pies: una estrella grande se centraba en el círculo, entre el sol y la luna.
-Carta, conviértete en cadenas de la justicia. ¡Windy!

A su vez, Shaoran sacó de la manga de su túnica una fina espada china. Tomó un papel rectángular amarillento de pergamino, con caracteres chinos escritos en tinta, y colocó su espada detrás de éste.
-Dios del Viento, ¡ve!

Mientras tanto, Maru se quitó el talismán del cuello, y enrolló la cadena de plata en su muñeca izquierda, sosteniendo el medallón con dicha mano. Otra insignia mágica, parecida a la figura morada en el talismán, se iluminó en el suelo. Maru exclamó, en español:
Círculo que proteges las fuerzas elementales
que residen en los cuatro puntos cardinales
reúne a tus sirvientes en tu sello de magia
y permite que su ama utilice su poder.
¡Despertad ya!
Los cuarzos del medallón comenzaron a brillar. De nuevo, la española recitó, levantando el talismán:
-¡Ventus!
Del cuarzo amarillo salió algo que parecía una carta Clow. Era una enorme mariposa amarilla, incorpórea.

Los tres hechizos envolvieron a Boris. Pero 3 segundos después, rebotaron y regresaron cual boomerang. Parecía que el hombre usase un campo de fuerza mágico.
-Tontos -río-. Se les olvida con quién están tratando.
Fue entonces que lo vieron, como si hubiese estado invisible todo ese tiempo. Un báculo dorado, con una esfera en la parte superior, con cuatro perforaciones. Y en tres de ellas, estaban incrustados un rubí, un diamante y un zafiro.
-¡Oh, Santa Madre Bendita! ¿Es lo que creo que es? -gritó Maru.
-Ni más ni menos -contestó Boris-. Con este poder, no podrán conmigo, niñitos. Les mostraré mi poder -dicho esto, el rubí comenzó a brillar. Era obvio que pensaba achicharrarlos.
-Fuego contra fuego, Sakura-san -gritó Maru.
-De acuerdo -respondió la aludida.
-¡Ignis!
Del cuarzo rojo del talismán, emergió un dragón rojo etéreo.
-¡Firey! -invocó Sakura.
Una lluvia de fuego salió del rubí. Firey y el dragón contraatacaron con llamaradas, tratando de evitar que avanzara el fuego. Pero se veía que el hechizo de Boris era más fuerte, porque su fuego hacía retroceder al de la carta y al del dragón. Finalmente, Firey e Ignis no pudieron más. Como estaban en la vía, Sakura invocó Jump, y con las alitas en sus pies, brincó del camino. Como Maru tenía reflejos lentos, Li la jaló de la manga para salir de en medio un segundo antes de quedar chamuscada. Ella le dio las gracias, sonrojada.
-¡Miren el bosque! -les avisó Kero. Los árboles ardían bajo las llamas. Sakura sacó otra carta.
-¡Watery!
-¡Aqua! -exclamó la española. Esta vez, del cuarzo azul, un delfín azul apareció. Entre él y la carta extinguieron el incendio. A la par, Shaoran encaraba a Boris.
-Dios del Rayo, ¡ve! -de nuevo, el campo de fuerza ahuyentó el ataque eléctrico del chino.
"El bosque...", pensó Sakura.
-¡Wood! -el intento fue en vano. Las ramas no podían acercarse al hombre-. Kero-chan... ¿y si pudiese cortar su campo de fuerza con Sword?
-No podrás, Sakura, es muy fuerte hasta para tu espada. Lo veo imposible.
-¿Y entonces, qué carta puedo usar? Ninguna parece útil. Nunca había peleado así. No se parece a la recolección de las cartas, ni a la pelea con Yue, ni a las pruebas de Eriol-kun...
-¡Me obstiné de ti! -chillaba una voz- ¡Me tienes harta, bastardo!
-¿Y qué piensas hacer, chiquilla cuatro-ojos?
"Cierto. ¿Y qué pienso hacer? No me queda de otra. Usaré mis cuatros hechizos, y que sea lo que Dios quiera".
-¡Aqua! ¡Ignis! ¡Ventus! ¡Terra! -además del delfín, el dragón y la mariposa, un unicornio verde emergió del último cuarzo. Los 4 arremetieron al enemigo simultáneamente. Sin embargo, no sirvió de nada. No recibió ni una pizca de daño.
-¿Eso es todo lo que tienes? -dijo aquél, insolente-. Te mataré, escoria -dicho esto, el diamante emitió una luz. El viento de la gema atrapó a Maru y la elevó por los aires, muy por encima de sus cabezas. Ella no podía moverse. El viento rodeó su cuello, para asfixiarla. A la chica le costaba trabajo respirar, y enrojecía.
Sakura, Tomoyo y Shaoran caían en la desesperación. Se sentían impotentes; nada podían hacer para ayudarla. El miedo aumentaba. Sakura repasaba mentalmente sus cartas, pero ninguna parecía adecuada. Segundos después (todo fue muy rápido), se sorprendió al oír un grito áspero, y al encontrar a Maru boca arriba en el suelo.

En medio de la angustia, Yue miró a Kerberos. Éste le devolvió la mirada e inclinó la cabeza. No había tiempo de pensar si funcionaría o no. Había que actuar.
Boris sintió que algo afilado se clavaba en su brazo. Sintió un dolor punzante. Un cristal había volado de la mano del juez hasta encima de su codo. Un poco de sangre brotó de su herida. Fijó su atención en el ataque, y el hechizo perdió las fuerzas...
Maru sentía que no podía más. Estaba a punto de perder el conocimiento. Su pecho le dolía, sus pulmones le estallaban. De repente, sintió que la fuerza la aflojaba. Súbitamente, la soltó, y ella descendía en caída libre. Cerró los ojos y se preparó para el impacto, pero no hubo tal. La bestia alada sujetó su traje con los dientes. Kero bajó a Maru, y Yue se unió a ellos. La recostó en la grama.
-Está bien -declaró Yue, sin voltear-. Sólo está desmayada -entonces, ambos hijos de Clow arrojaron a Boris miradas de odio, y se elevaron de nuevo. Sakura se sobresaltó. Jamás había visto a sus guardianes tan furiosos.
Lluvias de llamaradas, flechas de luz y cristales se dirigieron hacia el ladrón. Sin embargo, la barrera había regresado. Los ataques del 'Sol' y la 'Luna' rebotaron.
-Es inútil -comentó Boris-. El angelito frustrado me atrapó desprevenido, pero no volveré a bajar la guardia. Los mataré a to...
Una sirena y unas luces lejanas interrumpieron a Boris.
-Hmm... -comentó éste-. Conque la policía. ¡Sayonara, idiotas! -dicho esto, desapareció en la nada, para asombro de todos.

Al rato, un policía apareció en el escenario de la batalla, sólo que no encontró ni un alma. Unos vecinos habían creído oír ruidos y ver fuego en el parque, y lo reportaron a la estación. Tal vez se trataba de una broma pesada de chicos traviesos.
Varios metros en el aire, Kinomoto, Li, Daidouji, Kerberos, Yue y una inconsciente Fuentes flotaban. Esta vez, Maru iba acostada, boca abajo, sobre el lomo de Kero. Yue llevaba a Tomoyo.
-Nos salvamos por un pelo de rana -dijo Shaoran-. Volvamos a Tomoeda.
En silencio, y bajo el amparo de la noche, aquellas siluetas regresaban a casa, con la falta de esperanza latente en sus atribuladas almas.

Continuará... ^_^

En el próximo episodio:
Por fin llegan los refuerzos de Inglaterra. Luego de tantos años, el reencuentro. Después de analizar la pelea, deciden proteger a la última gema de las garras de Boris. Nuestros amigos se preparan para viajar a Osaka. Nos vemos en el acto 8: Rendez-vous and road-trippin'
Notas explicativas:
Aqua, ignis, ventus y terra son palabras en latín. Significan, como quizás dedujeron, agua, fuego, viento y tierra. Yo no sé ni papa de latín. Un día vi entre unos libros empolvados en mi casa un diccionario español-latín, y al escribir esto pensé: hey, por qué no... tal vez sea que leí mucho Harry Potter (casi todos los hechizos ahí suenan a lengua muerta, anyway).
¿Y qué opinan del villano? Pronto sabrán sus intenciones, espérenlo. Por cierto, no es que los chicos, sobre todo Maru, sean débiles. Es que las gemas hacen a Boris muy poderoso. Ya ellos se las arreglarán, en especial cuando llegue Eriol, que será el líder de la pandilla. Aún quedan sorpresas *^_^*