The Four Mystical Gems

Autora: Kirisame


Acto 9: Quest for the Emerald of Earth

Había pasado una hora. Lentamente, los japoneses, los chinos y los españoles se congregaron en la entrada roja del templo, junto con un puñado de valijas. Aunque el equipaje de Tomoyo parecía algo exagerado.
-Este... ¿por qué tantas maletas y bolsos, Tomoyo-chan? -preguntó Sakura. Su amiga rió.
-Bueno, éste es el estuche de la cámara, éste el del equipo técnico (luces, baterías, todo eso), éste tiene 5 trajes nuevos para Sakura, y éste chiquito es mi equipaje.
Todos cayeron de golpe al piso. Segundos después, escucharon una bocina. Un espectacular convertible rojo se estacionó enfrente, y en sus puestos se hallaban, nada más y nada menos, que el grupo recién llegado de Inglaterra.
-¿Qué tal? Yo misma lo elegí en el car rental -dijo Nakuru desde el volante.
-Como somos 12 en total -dijo Eriol-, que vayan 6 en este auto y 6 en el otro. Aquí caben 2 más.
-¡Yo voy en éste! -dijo Maru-. Nunca he estado en un convertible.
-Por cierto -comentó Kaho-, el maletero del carro está lleno. Habrá que llevar todas las maletas en el otro automóvil.
-No hay problema -dijo la Dueña de las Cartas-. Mi papá tiene un auto grande.
Enseguida apareció Fujitaka en su vehículo. Él, Touya y Yukito colocaron atrás el equipaje. El de Tomoyo y el de Maru (por los libros de hechicería y japonés) eran los más pesados. Fujitaka miró a Maru, a quién no conocía.
-¿Y tú? No te había visto antes.
-Soy Fuentes Maru. Mucho gusto, Sakura-san-to-Touya-san-no-otousan -se inclinó.
-Eh, mejor llámame Fujitaka a secas -replicó con una gota de sudor en la frente.
"La otra reencarnación de Clow", pensó Maru. "Qué curioso, se parece a Eri. ¿Será coincidencia?".
A la hora de salir, hubo un problema. Sakura y Tomoyo se sentaron en el asiento trasero. Cuando Li las seguía, sintió que algo lo empujaba. Era Touya, que lo miraba con cara de "entrarás en este carro sobre mi cadáver". Una eternidad después (o lo que es igual, 20 seg.), Tsukishiro se vio impulsado hacia el interior del auto por un huracán furioso. Touya abrió la puerta del asiento del copiloto, y antes de sentarse, exclamó:
-Ya somos 6 en este carro -, con tono desafiante. Li y Sakura estaban muy enojados. Eriol trató de calmar al chico. Ambos se sentaron en el asiento trasero del convertible, cada uno a un lado de Maru.

Ambos vehículos invadieron la autopista. El de Fujitaka iba a la cabeza. Para aumentar los ánimos, Tomoyo colocó algo de J-pop (pop japonés) en el stereo. Sakura se alegró un poco más. De vez en cuando, se cruzaban con el convertible. Música rockera sonaba por sus cornetas, y Eriol y Maru cantaban y movían las cabezas al ritmo. Nakuru se veía feliz en el volante del carrazo. Kaho y Spi parecían mareados por el barullo, y Shaoran estaba triste, queriendo estar con Sakura. Maru intentaba hacer que se riera.
Al encontrarse los 2 carros, los pasajeros del auto carmesí gritaban y gesticulaban con entusiasmo, en especial Li. Los chicos del asiento trasero de la camioneta respondían con gusto. A pesar de los peligros que les pudieran esperar en el futuro, el viaje fue, además de animado, muy divertido.

Ya era de noche cuando llegaron a Osaka. Las reencarnaciones de Clow se habían tomado en serio la planificación del trayecto. Con bastante anticipación y en secreto, el jefe de los Kinomoto había reservado el alquiler de un townhouse de 2 enormes habitaciones, 2 baños y cocina. Todos quedaron boquiabiertos. En cada dormitorio, habían 5 camas. Se repartieron de esta forma: en uno los hombres, en otro las mujeres. Como Kero y Spi no cabían en ninguna de esas clasificaciones, decidieron quedarse con sus respectivos amos. De esta manera, todos quedaron exactamente repartidos, mitad y mitad.
Acordaron ir a por la esmeralda después de la cena. Sólo irían los 4 jóvenes hechiceros: Sakura Kinomoto, Eriol Hiragizawa, Shaoran Li y María Fuentes; los 4 guardianes: Kerberos, Spinel Sun, Yue y Ruby Moon; y la camarógrafa: Tomoyo Daidouji.
Entre Fujitaka y Touya hicieron la comida. Fue un banquete realmente exquisito, que ninguno dejó de disfrutar. Después de cenar, los chicos se prepararon. Tomoyo le puso a Sakura un vestido verde mar con muchos encajes y vuelos, y con unas pequeñas alitas de chifón en su espalda. Sakura sentía vergüenza. Maru lució por segunda vez su conjunto lila. En el cuarto de los muchachos, Shaoran se embutió su traje tradicional verde. Eriol vistió su túnica negra, adornada con el sol y la luna en amarillo. Se colocó en su cabeza un sombrero negro y amarillo de ala ancha que hacía juego.
Los guardianes se transformarían luego. Los subordinados de la luna conducirían los automóviles (Fujitaka le había dejado a Yukito la llave del carro). Esta vez, Sakura y Shaoran irían en la camioneta y Tomoyo, Maru y Eriol irían en el convertible. Este último le daría las instrucciones a Nakuru de adónde ir. Antes de arrancar, la española invocó "magic location". En efecto, Boris ya estaba en Osaka, pero la cuarta gema no estaba con él, y si la piedra estaba en el mismo lugar en donde Clow la escondió, el ladrón estaba muy lejos de ella (al menos, según Eriol).

Al final, el inglés los condujo hasta un viejo templo budista abandonado de las afueras.
-Oye, Eri, ¿seguro que éste es el lugar? -preguntó Maru, escéptica.
-Sí, ciertamente. Espero que todavía esté acá. Si no, nos costará más trabajo encontrarla.
Bajaron de los carros. En cuanto descendieron, Nakuru, Yukito, Spi y Kero regresaron a sus identidades reales. A los guardianes de Eriol los rodeaba una energía oscura, con la insignia de Clow a sus pies. Al disiparse, aparecieron en sus lugares una majestuosa pantera negra alada, serena y fría; junto a una mujer de aspecto de ninfa o de hada, de ojos y larga cabellera fucsia, ataviada con un largo vestido negro y rojo. Ambos tenían preciosas alas negras de mariposa; las de Spinel Sun tenían diseños azules, las de Ruby Moon los tenían fucsia.
Maru estaba maravillada presenciando las 4 transformaciones. Ya había visto las de Ruby y Spinel, mas no las de Kero y Yue, envolviéndose en sus alas.
-Uy, eso fue genial... y se me olvidó la cámara en la maleta con la prisa. Con las ganas que tengo de tomarles una foto a los cuatro juntos.
Había una gota de sudor en la cabeza de Yue y de Spinel. A la chica le sorprendía cómo 2 parejas de criaturas creadas por los mismos poderes y con tantas cosas en común pudieran ser tan distintas en varios aspectos.
Los 9 entraron al templo. A pesar de que se caía a pedazos, era realmente grande y amplio. Iniciaron la búsqueda, sin resultados.
-Exactamente, ¿qué se supone que estamos buscando, Hiragizawa? -inquirió Li.
-Debemos hallar un recinto con una figura tallada de madera del Buda Amida. (*)
-Tengo una idea -dijo Sakura-. Primero necesitaré algo de luz y...
-Sé de un hechizo -dijo Maru, sacando su varita-. Flashlight, turn on.
De la punta de su varita salió un chorrito de luz, imitando a una linterna eléctrica. Una gota de sudor en la cabeza de Sakura.
-Gracias, Maru-kun, pero necesito algo más fuerte que eso -sacó su báculo y usó la carta light. El templo entero se llenó de luz, como si fuera un vaso de agua. Por momentos, todos tuvieron algo de fotofobia y cerraron los ojos.
-Carta, busca la sombra de un Amida de madera. ¡Shadow!
Shadow se deslizaba por los pisos gastados, y el grupo lo persiguió. Después de andar velozmente por muchos corredores, llegaron a un pequeño altar. En el centro de éste, la vieja estatua del Buda de la Luz y la Vida los observaba, apacible. Debía medir, aproximadamente, unos 40 cm de alto. Sin embargo, no había nada más en el cuarto, mucho menos una gema.
-Aún está aquí -susurró Eriol-. Sólo espero que...
Se acercó al Bodhisattva, lo levantó, lo volteó y lo volvió a colocar sobre el altar, con la base paralelepípeda mirando hacia ellos. El hechicero empuñó su báculo de sol, y una luz irradió de éste. Entonces el ícono también brilló, y vieron claramente que una trampilla surgió en la base. Él la abrió, como si de un cajón se tratase. Porque, en realidad, la base rectangular de la estatua era precisamente eso: un cajón mágico hueco. El adolescente metió la mano por la trampilla y, para sorpresa general, al sacarla, algo verde resplandecía en su puño cerrado. Con aire triunfal, mostró a los demás la Esmeralda de Tierra.

Todos tenían la boca abierta, incluso el impasible Yue. Nadie se lo esperaba.
-Clow mandó a hacer la estatua. El Buda es tallado, pero la base es una caja hueca. Escondió la esmeralda en su interior y, al mudarse, donó la figura al Templo del Loto de la Luz. Nadie la buscaría ahí, y en efecto, nadie lo hizo -explicó Hiragizawa.
Los presentes seguían estupefactos ante el ingenio de Clow. Ni siquiera habían sentido el gran poder de la piedra hasta que Eriol la obtuvo. La estatua debía tener algún hechizo enmascarador. No podían menos que sentir respecto hacia el sabio mago.
-¿Y ahora cómo protegeremos la gema de ese hombre, Amo? -preguntó Spinel Sun.
-Aún no lo sé -respondió-. Nos preocuparemos luego. Al llegar al townhouse, pensaremos en la solución.
Recorrieron de nuevo el templo, para poder regresar a casa.
-No puedo creer que haya sido tan fácil -comentó Li.
-Tienes razón, Li-san -dijo Maru-. Tengo un mal presentimiento. No seré clarividente como Eri o Sakura-san, pero esto me da mala espina. Intuición femenina, quizás.
-Eso se debe a que la piedra todavía no está protegida. Definitivamente, no estamos a salvo -explicó Yue. Kerberos asintió con la cabeza.
Finalmente, encontraron la salida. Sakura se quedó atrás, sellando de nuevo a Light. Tomoyo estaba a su lado, filmando. A la Kinomoto le dio un ataque de pena, como acostumbraba en los ataques de su amiga. Primero la Card Captor salió. Abrió mucho los ojos. Los demás no se movían: parecían petrificados de miedo. Algo malo pasaba.
-Tomoyo-chan, no salgas del templo; te lo pido, por favor -dijo por encima del hombro.
Se unió a los demás. Entonces lo vio. Sin saber cómo llegó en primer lugar (probablemente conocía la teletransportación), una sombra familiar con gabardina se hallaba a 3 metros de ellos.
-Bravo, bravo -aplaudió Boris-. Acaban de ahorrarme mucho trabajo, encontrando la Gema por mí. Muchas gracias, cayeron redondos sin siquiera darse cuenta.

Continuará... ^_^

En el próximo episodio:
La segunda pelea del fanfic por la esmeralda. Conoceremos la historia detrás de Boris y el clan de los Yefimovich. ¿Podrán nuestros héroes defender al cuarto talismán? No se pierdan el acto 10: "Overture to doom".
Notas explicativas:
* Amida es uno de los Budas de la Contemplación. Misericordioso y redentor, reinaba en un maravilloso paraíso. Personifica la caridad y el amor. Para salvar a los hombres de los sufrimientos y la transmigración, se reencarnó en el fundador del budismo, Sakiamuni. Es un buda muy popular, al parecer [aprendiendo budismo con Kiri-chan :P].
** Para el final del fanfic, me basé en la 3º fuente de inspiración extra-anime (las otras 2, como ya saben, son Harry Potter y Lord of the Rings). Es el videojuego de Nintendo 64, "The Legend of Zelda: Ocarina of Time" (soy fan, soy fan). En la historia, el prota, Link, debe encontrar 3 piedras espirituales (ya saben de dónde lo saqué: eran una esmeralda, un rubí y un zafiro o_o), para poder obtener una mágica reliquia que concede deseos (Trifuerza) antes que lo haga un perveso hombre llamado Ganondorf. Él logra abrir la puerta a la tierra santa donde yace la Trifuerza, pero Ganondorf lo había seguido y lo dejó hacer, y logró entrar a la zona sagrada.